ESCUELA DE CERÁMICA

Como ya hemos escrito en otras ocasiones, es necesario desarrollar la solidaridad y la formación entre artesanos y artesanas. Una de las formas que proponemos es la creación de grupos o entes compactos como asociaciones, movimientos de vanguardia o escuelas de cerámica histórica o contemporánea.

A pesar del ingente patrimonio de más de 8000 años de cerámica, hemos dejado languidecer el caudal de la cerámica tradicional de los alfares, que no deja de ser historia pues forma parte de nuestra tradición y de nuestro pasado. De aquellos quedan muy pocos. Y la mayoría condenados al cierre.

La cerámica popular se muere y sólo la promoción, apoyo y facilidades institucionales, que no necesariamente se traduce en dinero público, de las escuelas de Cerámica y los estudiosos de nuestro pasado a través de la utilización de la arcilla mantienen viva una pequeña llama de esperanza.

Todos los esfuerzos de aquellos que amamos los cuatro elementos con los que trabajamos, agua, tierra, aire y fuego, deben orientarse hacia el futuro partiendo del pasado. Con el deseado mejoramiento de la situación económica y con mayor atención a la Cultura, debemos reforzar, formar, censar y estudiar a l@s maestr@s de la alfarería que aún se mantienen, colaborando con ell@s a través de la escuelas de cerámica, donde tienen mucho que aportar y un final de sus carreras profesionales más digno que ver cerrar y derrumbarse sus alfares por falta de interés de la población e instituciones.

Pongamos en valor las piezas que salen de estas escuelas, que se forman en las manos de artesanos y artesanas, que están llenas de vida y de amor por lo bien hecho.

La cerámica fue y es insustituible en cada civilización, también en la nuestra. No consiste en endemoniar otros materiales, sino de valorar los de siempre. 

En la actualidad las redes sociales, las web y los blog son el medio idóneo para exponer nuestras ideas, nuestros proyectos. No son el enemigo. Son una nueva herramienta donde aportamos nuestro saber, nuestros éxitos y nuestros fracasos, nuestros proyectos y por supuesto nuestras opiniones. hay quien dice que las web y las redes sociales permiten que se plagien descaradamente diseños, trabajos y obra. Eso no es nuevo, ha existido desde mucho antes de la llegada de Internet. También habrá quienes llegados los últimos se crecerán y pretenderán saber más que nadie faltando el debido respeto a alfareros con más de treinta años de experiencia sobre las espaldas. Son parte de nuestra carga. Meteremos esas malas artes en un ánfora y las pasaremos por el fuego haciéndolas desaparecer.

En todo caso no es un problema que deba frenarnos y creo sinceramente que debemos escalar un peldaño más en nuestra profesionalidad y llegar a la conclusión de que no es "mi cerámica" o "tu cerámica", sino la cerámica. Por eso no es un problema de honores o titularidades, sino que la comunicación es una forma de comenzar el diálogo y la cooperación. 

Muchas veces me han pedido que iniciáramos un proyecto de revista local dedicada a la artesanía en general y más aún a la cerámica en particular. Si bien no estoy en contra de un actividad así creo más coherente colaborar con las revistas existentes en la actualidad, abrirnos a la sociedad y no crear un gueto sólo para ceramistas; contar nuestros problemas y anunciar nuestra participación en ferias, mercados y exposiciones.

ESCUELA DE CERÁMICA

Lo que puedes encontrar:

  • CURSO DE CERÁMICA HISTÓRICA EN TERRITORIO VACCEO, por José Palacio
  • CURSO DE FORMACIÓN CERÁMICA, por Espacio A Cántaros

TALLERES MONOGRÁFICOS

Lo que puedes encontrar:

  • RESERVAS AL ESMALTE, por Luis Larriba
  • COCCIÓN REDUCTORA DE LAS PIEZAS (I)
  • TALLER DE ESMALTES, por Alberto Rubio
  • TALLER DE CRISTALIZACIONES, por Paloma Escudero y Carlos Agudín
  • EL CARBURO DE SILICIO AÑADIDO A LOS ESMALTES, por José Palacio
  • PROYECTO RESURGIENDO DE LAS CENIZAS, por José Palacio
  • REDUCCIÓN INDIVIDUALIZADA EN PAPEL DE ALUMINIO
  • TALLER DE TÉCNICAS CERÁMICAS: TORNEADO DE UNA COPA

ARCHIVO: ALGUNOS DE LOS CURSOS IMPARTIDOS

Lo que puedes encontrar:

  • CURSO DE CERÁMICA FEMENINA DEL RIF con la Asociación ALCE
  • TALLER DE CERÁMICA HISTÓRICA EN TERRITORIO VACCEO, por Jose Palacio
  • CERÁMICA ISLÁMICA, GÓTICO-MUDÉJAR Y POPULAR, por Luis Larriba y José Palacio
  • AULA DE FORMACIÓN ARQUEOLÓGICA: VIVIENDA SOTEÑA
  • CURSO DE CERÁMICA HISTÓRICA por Luis Larriba y José Palacio



ESCUELA DE CERÁMICA

La Escuela de Cerámica es un centro de referencia de primer nivel, en el que conocimientos y técnicas centenarios se combinan con formación artesanal, profesional y artística para dar lugar al conocimiento de nuestro pasado, presente y futuro artesano.  

Es nuestro deseo dar a conocer, comprender, aprender y transmitir el conocimiento técnico de la artesanía cerámica, que sirva para una nueva forma de formación profesional.

CURSO DE CERÁMICA HISTÓRICA EN TERRITORIO VACCEO, por José Palacio


CICLO PRIMERO: CERÁMICA SOTEÑA O DE SOTO DE MEDIANILLA
  • Técnica: Modelado a rollos / urdido 
  • Acabado: Bruñido, decorado a peine, excisas y grafito
  • Modelo de referencia: Soto de Medienilla



En distintos alfares españoles se pueden rastrear las distintas técnicas de urdido a mano: estático (con el alfarero sentado sin movimiento, la más primitiva); de pie (con el alfarero girando alrededor de la tinaja); y a torno (ayudándose del torno mediante el uso de la rueda o torneta, o el empleo del torno alto).

MODELADO MEDIANTE ROLLOS O URDIDO
En alfarería, se llama urdido al procedimiento de elaboración de una pieza siguiendo la técnica así denominada y consistente en socavar la “pella” o bola de barro con los dedos o la ayuda de un instrumento rústico o herramientas sencillas.​ El proceso, cuando se trata de piezas con alzado como las vasijas, se continúa añadiendo rollos o cilindros (“churros”) de arcilla con los que se van levantando las paredes del recipiente.


Esta técnica de modelado con las manos, sin ayuda del torno, usada aún en el siglo XXI en diversas zonas del planeta, ha sido práctica común representativa de la alfarería hecha por mujeres.​


Hasta el primer tercio del siglo XX fue técnica habitual entre los alfareros varones, conservada en aquellos talleres con torno no evolucionado, y era el procedimiento habitual para la fabricación de tinajas de grandes tamaños (siendo imposible tornear algo de esas dimensiones a veces colosales).[

ESPATULADO, RASCADO, ALISADO Y BRUÑIDO

El proceso que presentamos en la elaboración de un cuenco campaniforme es el tratamiento de la superficie. Con éste trabajo se pretende eliminar los defectos de elaboración, regularizar los contornos, alisar las superficies internas o externas y mejorar la textura. Para ello se pueden usar distintos instrumentos además de las manos como cuero, piedra, madera, etc. 

Su aplicación se suele realizar cuando la pieza está en dureza de cuero, una textura que imposibilita la manipulación de la misma pero permite su modificación mediante el rascado, el alisado, el espatulado y el bruñido.

El alisado es el más simple: se produce una redistribución de la pasta, eliminando grumos y elementos salientes, dejando la superficie lisa y mate.

Con el raspado se elimina una pequeña capa de pasta, ya que el objeto suele ser cortante, en la superficie blanda de la cerámica dando la sensación de estrías.

El espatulado es un método que pretende dar brillo o lustre y conseguir un acabado fino de la cerámica. Se practica con la pieza seca, pero sin cocer, y con un instrumento duro y áspero mediante un movimiento reiterativo de frotación, dejando por ello las marcas del movimiento.


El bruñido intenta obtener un efecto similar al del pulido: el brillo de la pieza. Sin embargo, se hace con un instrumento muy liso y suave, por medio de un movimiento unidireccional, cuando todavía está en estado semiseco.


DECORACIÓN DE LAS PIEZAS

Decoración incisa. Tanto el Diccionario de términos de arte de Fatás y Borrás, como el Diccionario de términos cerámicos y de alfarería de Antonio Caro Bellido, siguiendo a Gómez-Moreno, definen las técnicas de incisión como conjunto de «cortaduras o entalles» realizados presionando o hendiendo el barro antes de cocerlo, cuando «está a punto de oreo».


La decoración plástica consiste en la aplicación de rollos, mamelones o pequeñas asas a la pieza cuando se encuentra en dureza de cuero.


Decoración calada o perforada
En la cerámica actual el esgrafiado, el calado y el perforado tienen objetivos de expresión plástica mas allá de la función que podrían tener en la cerámica utilitaria, la variedad de ejecución de estas técnicas es casi infinita, solo limitada por la imaginación de los ceramistas


Las secciones caladas se pueden hacer cortando el material sólido antes de la cocción u horneado, o construyéndose con tiras de arcilla, esta última se usa a menudo imitando la cestería. 


COCCIÓN REDUCTORA: CARBONACIÓN
La carbonación en la cerámica nos llega desde las misma prehistoria. Durante estos dos últimos años, hemos estudiado como las piezas de los periodos Calcolítico y Campaniforme realizaban carbonaciones que permitían que las piezas cerámicas realizadas tuvieran esa magia del negro metálico.


Lógicamente el color negro puede llegar de la coloración de las arcillas, incluyendo la utilización de pastas con gran cantidad de manganeso, pero la cerámica negra suele ser causa de una gran reducción o carbonación dentro del horno, generalmente realizado en arcilla roja de baja temperatura.


Algunas de las piezas así realizadas contrastan el bruñido de la pieza con la decoración incisa, excisa y impresa, que muestra mate sobre brillo en el resultado final.


La cerámica auténticamente negra requiere una ausencia total de aire y por tanto de oxigeno en el interior del horno. 


CICLO SEGUNDO: CERÁMICA ROMANA DE TRADICIÓN INDÍGENA: CLUNIA

El objetivo principal de este trabajo ha sido estudiar un grupo de vasos romanos con decoración pintada que desde antiguo se han clasificado en un grupo muy concreto y acotado en el tiempo que se conoce como cerámica “de tipo Clunia”.
Hubiera sido deseable haber visitado el Museo Numantino para aproximarnos aún más al tema de trabajo escogido, y también para poder visualizar las piezas personalmente e incluir imágenes realizadas en dicha visita. Pero esta fase del estudio está pensada para un total de cinco clases y no daría tiempo material para esas excursiones.

Nos hemos basado por ello en dibujos de las piezas. También hemos contado con algunas imágenes que se han venido publicando a lo largo de los años. Una forma  y otra nos han permitido hacernos una idea de las características y apariencia externa de los vasos.

Técnica: Modelado a torno
Acabado: Retorneado, bruñido decorado a pincel
Modelo de referencia: Vasos, botellas y jarra clunienses


En cuanto a la metodología seguida, el trabajo se divide en dos partes diferenciadas: una más teórica y de carácter general; la segunda de carácter más específico y con una importante vertiente práctica. La primera incluye la contextualización a grandes rasgos del tema y la presentación de los talleres o centros de producción que elaboraron vasos como los numantinos que aquí tratamos. 

Esta primera parte, en la que ahora está inmerso, se ha realizado en base a fuentes meramente bibliográficas, pudiéndose encontrar las referencias al final del trabajo. 

La segunda parte se centra en la aplicación práctica de los conocimientos adquiridos: realización de las formas cerámicas del inventario y el análisis formal y decorativo de los vasos e intentar, correlacionando todos los datos, hacer una estimación de los talleres de los que proceden.

LOS PRECEDENTES:

La cerámica pintada a comienzos del Imperio: los vasos tardo vacceos y tardo celtibéricos.

La gran mayoría de sus producciones parten de los siglos II y I a.C., variando su producción en el nuevo marco por lo que, a pesar de encuadrarse cronológicamente en época romana, se vienen clasificando a menudo como celtibéricas tardías y vacceas tardías.

La cuenca central del Duero, es decir el ámbito vacceo, adquirió un papel relevante en la manufactura alfarera por la calidad y variedad de las arcillas, favorecido además por otras particularidades como el volumen poblacional, el control de recursos hídricos o de las masas forestales. Al iniciar la era, se mantiene firme ante el impulso romano y la presión comercial que este supuso, consiguiendo perdurar su esencia indígena hasta bien entrado el s. I d.C.

Paralelamente a la cerámica tardo vaccea, resaltamos también la tardo celtibérica que a lo largo del siglo I d. C. continúa los modelos propios de la cerámica celtibérica precedente, cómo podrían ser los motivos decorativos geométricos.

Tecnológicamente vemos una variación y es que, en la cuenca alta del Duero, donde los vasos destacaban por paredes gruesas, tenderán ahora a ser más delgadas y también se impulsan las tonalidades ocres, añadiéndose la coloración beige, rosa o anaranjada. Aquellas piezas que cuentan con pie ofrecen una base plana, lo que no impide que quede bien definido y diferenciado de las paredes del vaso o cuenco

En este panorama surge en Clunia en los 60 d.C. una nueva variedad cerámica que Abascal (1986) englobó dentro de las cerámicas pintadas romanas de tradición indígena, una nomenclatura que se ha mantenido posteriormente. Esta nueva producción, además de cambiar la tonalidad de los vasos a tonos blanquecinos o pajizos, se caracteriza por incorporar nuevos perfiles, más adaptados a la vajilla romana, e incluir motivos vegetales y zoomorfos, particularmente aves y conejos o liebres.

LA MATERIA PRIMA

En los estudios de las arcillas utilizadas se efectuó un análisis de pastas cerámicas por Difracción de Rayos X que mostraron el alto contenido en Óxido de Calcio de las mismas.

Análisis más recientes realizados por Fluorescencia de Rayos X confirmaron que se trataba de pastas muy calcáreas, lo que les otorga el color blanquecino tras la cocción, mostrando también que el color negruzco de la pintura se obtenía con óxidos de Manganeso y permitieron estimar que los vasos debieron cocerse en los hornos a una temperatura entre 800º y 950/1000º

Fuera como fuese, no se puede negar el perfecto trabajo de las arcillas, contando con un barro muy fino que tomaría un color blanquecino tras la cocción y solo en ocasiones una tonalidad anaranjada clara. La razón de esas diferencias cromáticas se ha vinculado con la existencia de varios alfareros o de hornos con diferentes atmosferas de cocción, pero pudo deberse simplemente a fallos durante el proceso de horneado.

REALIZACIÓN DE LAS PIEZAS

La llegada romana a la península no supuso una ruptura con las realizaciones precedentes, sino que, al dar paso a la nueva etapa, se produce un paulatino proceso de hibridación que queda reflejado en la cultura material y es apreciable en la cerámica.

En el ámbito de la producción cerámica, aunque la nueva cultura romana se iba asentando en Hispania, los vasos seguían siendo elaborados por alfareros indígenas, de manera que en esencia la cerámica seguirá siendo puramente celtibérica (o tardo celtibérica) en el área oriental de la meseta, o vaccea (o tardo vaccea) en el centro de la cuenca, siendo los artesanos indígenas agentes de un proceso muy lento de transformación en las manufacturas vasculares.

LOS DIFERENTES "CENTROS DE PRODUCCIÓN" 

Durante la época alto imperial las ciudades o núcleos urbanos meseteños de cierta importancia pertenecientes a los antiguos ámbitos celtibérico y vacceo debieron continuar elaborando cerámica pintada, tal y como lo habían venido haciendo previamente, aunque introduciendo paulatinamente cambios leves en las formas y en la ornamentación.

Además de en Clunia, donde los restos de la cerámica de tradición indígena que lleva su nombre se recuperaron en el vertedero de Los Pedregales, otras dos ciudades han proporcionado testimonios firmes de haber elaborado cerámica “de tipo Clunia”. Es el caso de la vaccea Pallantia, la actual ciudad de Palencia, y de Uxama Argaela (Osma/El Burgo de Osma, Soria), celtibérica y concretamente arévaca al igual que la capital cluniense.

Es posible que otras ciudades desarrollaran producciones que imitaran de manera bastante fiel los vasos de Los Pedregales de Clunia, como supuso Abascal que pudo acaecer también en Termes Numancia, pero hoy por hoy no se dispone de datos seguros que permitan confirmarlo.

CLUNIA

Identificación de la cerámica pintada cluniense: Los Pedregales y el taller de los pájaros y liebres.

No podemos hablar de la cerámica pintada sin mencionar la importancia de Clunia ya no solo como centro productor cerámico, si no como una localidad relevante en el panorama histórico, ya que desde la época de Tiberio (14-37 d.C.) está documentada su condición de municipio, gozando de una situación privilegiada en comparación con el resto de los núcleos de la región. El beneficio de tener la capacidad para acuñar moneda, así como el culto imperial de la ciudad la dotaron de una gran importancia. Además, Clunia obtuvo el importante papel de capital del Convento Cluniense, además del rango de colonia con Galba, lo que sin duda propició el desarrollo institucional, demográfico y económico de la ciudad.

Todo ello, favorece la importancia de la alfarería, donde debemos dar la importancia merecedora a los elementos foráneos que supieron dar a las producciones locales de Clunia alcance comercial y una expansión que analizaremos más tarde. 

En Clunia, como en otras antiguas ciudades celtibéricas o vacceas del interior peninsular, se venían elaborando secularmente cerámicas de pastas ocres anaranjadas con decoración pintada, pero en la segunda mitad del s. I d.C. se produjo en el ámbito cluniense un cambio notable en la tradición alfarera, perceptible en el color de las pastas, en la aparición de nuevas formas y en el enriquecimiento de la decoración.

Algo relevante en su estudio es la denominación con que define esta familia cerámica, “cerámica pintada romana de tradición indígena”, insistiendo en la elaboración ya en época imperial romana de unas producciones que, aun estando enraizadas en el pasado celtibérico o vacceo, mostraban una fuerte y distintiva personalidad

Su aparición se interpretó como una manera de contrarrestar la influencia y el volumen que otras cerámicas de mesa, como la terra itálica, gallica o hispánica o la cerámica de paredes finas, estaban obteniendo en los mercados del interior peninsular en las últimas décadas del siglo I d.C. Esos estímulos originarían que Clunia diversificase sus manufacturas con el fin de poder responder a la demanda y alcanzar una producción industrial considerable.

PALLANTIA

La ciudad que ocupó en época romana el mismo solar que la actual Palencia, conocida en época romana como Pallantia, constituirá un enclave destacado en cuanto a la cerámica pintada se refiere. Entre las piezas halladas en la necrópolis palentina de Las Eras del Bosque, descubierta al realizar las obras del ferrocarril a finales del siglo XIX, Abascal Palazón identificó algunas de procedencia cluniense y un grupo mucho más numeroso que consideró de fabricación local. Es más, tres formas de su tipología venían avaladas exclusivamente por ejemplares palentinos; eran las formas 9 a 11, que se decoraban además con motivos peculiares de inspiración vaccea, como los triángulos de líneas paralelas decrecientes.

Aunque en Palencia no se hayan documentado hornos alfareros, la abundante presencia de desechos cerámicos hace que sea innegable la existencia de una producción local que se emplazaría en una zona periférica de la ciudad y no muy lejos de Las Eras del Bosque.

La cerámica pintada de Pallantia fue elaborada con dos pastas diferentes: una de color anaranjado rojizo, que se empleó también para la cerámica común, y otra de color blanquecino. Ambas están bien decantadas y muestran un corte ligeramente rugoso, en el que son poco visibles las inclusiones. Para los vasos de pastas anaranjadas se debieron utilizar arcillas de la “Facies Tierra de Campos”, muy apreciadas también en la alfarería tradicional, mientras que para las blanquecinas los alfareros debieron servirse de arcillas dolomíticas de la “Facies Dueñas” que, por su alto contenido en Óxido de Calcio, proporcionaban una totalidad similar a la de las cerámicas clunienses, aunque su composición química se diferencia en otros óxidos con respecto de ellas.

Las piezas más abundantes fueron las de pasta anaranjada rojiza, que continúan la tradición de la cerámica de color castaño o anaranjado claro documentada en la ciudad a lo largo del s. I d.C. A finales de dicho siglo se desarrollan formas que hunden sus raíces en perfiles precedentes vacceos y conviven con un repertorio formal de carácter consuetudinario, integrado por tinajas, vasos ovoides, embudos o copas de pie alto, al mismo tiempo que se adoptan los nuevos tipos de la cerámica cluniense, especialmente los cuencos carenados.

Es en la cerámica de pastas blanquecinas, algo menos numerosa, en la que se aprecia de lleno la influencia de los modelos de Clunia, tanto en el campo tecnológico, a través de adopción de arcillas calcáreas que proporcionaran la tonalidad pajiza, como en el repertorio formal y decorativo. En cuanto a las formas, no solo se incorporan para el servicio de mesa y bebida recipientes sino que se enriquece el elenco con nuevos tipos, como las botellitas o las jarras de boca trilobulada. La influencia de los modelos clunienses es clara también en la decoración, pues se introducen los mismos motivos, pero a menudo con un resultado más fresco, más vivaz. Los esquemas ornamentales más frecuentes son los metopados que proporcionan espacios destinados a contener motivos zoomorfos (aves, conejos o liebres y peces), geométricos (líneas horizontales, verticales y oblicuas, aspas) y vegetales (rosetas, ramas, hojas y flores).

UXAMA

En este caso la información proviene de dos lugares diferentes, por un lado, de El Burgo de Osma/Osma (Soria), solar de la ciudad romana de Uxama Argaela, y, por otro, de los pagos conocidos como “Fuentes Chiquitas” y “Fuentes Grandes” de Gormaz, localidad situada a unos 15 km de distancia de la primera.

Las estrechas relaciones que muestra la producción de sus alfares ha llevado a considerarlos dos áreas artesanales diferentes de un mismo complejo o centro de fabricación, el de El Burgo de Osma situado en una zona llana y a extramuros de la ciudad de Uxama, y el de Gormaz implantado en un espacio perteneciente con toda probabilidad al territorio de esa ciudad. La abundancia de fuentes o cursos de agua, tan necesarios para la actividad alfarera, debió ser vital en la ubicación de esas manufacturas.

Hasta la fecha son pocos los ejemplares con decoración pintada hallados en los alfares de El Burgo de Osma o de Gormaz que han sido publicados, pero la cerámica pintada de Uxama ha sido objetos de varios trabajos.

MODELADO EN TORNO
La técnica del torno es uno de los métodos más fascinantes y gratificantes en la cerámica. Si eres principiante y deseas aventurarte en este arte, aquí tienes una guía paso a paso que te ayudará a comenzar tu camino en el uso del torno de alfarero.

Corta la Arcilla: Toma una porción de arcilla del tamaño de una pelota de tenis (aproximadamente 1 kg es un buen punto de partida).

Amasa la Arcilla: Amasa la arcilla para eliminar las burbujas de aire y conseguir una textura uniforme. Esto también ayuda a que sea más manejable en el torno.

Centrado de la Arcilla
Coloca la Arcilla: Haz una bola con la arcilla y colócala en el centro del plato del torno.

Humedece tus Manos: Usa agua para humedecer tus manos y la superficie de la arcilla para facilitar el proceso.

Enciende el torno a baja velocidad.

El proceso de elaboración consistiría en primer lugar en tornear el vaso de forma manual, y culminando en un acabado que le dotaría de la forma y el tamaño deseado. A continuación, el vaso quedaría posicionado de forma invertida, para que el alfarero pudiese trabajar el pie y la base.

Centrar la Arcilla: Con ambas manos, presiona la arcilla hacia abajo y hacia el centro. La idea es formar un montículo centrado en el eje del torno. Esto puede llevar tiempo, pero es esencial para lograr una forma uniforme.


Formación de la Pieza
Aplanar la Parte Superior: Una vez centrada, presiona hacia abajo en el centro con el pulgar, creando una depresión. Este será el fondo de tu pieza.



Levantamiento de las Paredes: Usa tus dedos para empujar suavemente hacia afuera y hacia arriba, levantando las paredes de la pieza. Mantén una presión uniforme y ajusta la velocidad del torno según sea necesario.


Ajusta la Forma: Continúa moldeando la arcilla hasta lograr la forma deseada (puede ser un tazón, una taza, etc.). Asegúrate de que las paredes tengan un grosor uniforme.


Refina los Bordes: Usa una herramienta de modelado o tus dedos para alisar el borde y darle la forma final.

Limpiar la Superficie: Con una esponja húmeda, limpia cualquier exceso de arcilla y suaviza la superficie.

Deja Secar: Una vez que estés satisfecho con la forma, deja la pieza en el torno para que se seque un poco, luego retírala con cuidado.

DECORACIÓN DE LAS PIEZAS

La decoración se efectuaría con el torno en movimiento, algo que, además, permite mayor fluidez en el trazado de las líneas horizontales. Los trazos quedarían definidos con distintos tipos de pinceles que permitían reflejar distintos grosores. Los pinceles más finos quedarían vinculados a líneas verticales, y los más gruesos a líneas oblicuas.

A partir del siglo III, el abanico decorativo se limita y empobrece, empleándose únicamente motivos geométricos a mano alzada y sin una idea o esquema previo. Los trazos y los espacios del campo decorativo son irregulares lo que indica que la sintaxis decorativa no se ha preparado con antelación, y que el alfarero iba improvisando en el proceso creativo.

Quedan ya lejos, por tanto, los precisos trazos vegetales, animales y geométricos de los siglos I y II, decreciendo las cerámicas que muestran una mayor riqueza decorativa que las dotaba de singularidad.

Lo que se aprecia en estos nuevos modelos es una aspiración por cubrir el mayor escenario decorativo posible con el menor número de pinceladas. El modelo estándar por tanto será un friso dividido por líneas paralelas que separarían las metopas entre sí, dentro de las cuales se inscribirían columnas de gruesos trazos cortos, puntas de flecha, líneas onduladas, círculos y puntos.

Sin embargo, durante el presente Curso de Cerámica Histórica, hemos mantenido la calidad de la decoración idealizando la reproducción de las piezas.


Decoración incisa. Tanto el Diccionario de términos de arte de Fatás y Borrás, como el Diccionario de términos cerámicos y de alfarería de Antonio Caro Bellido, siguiendo a Gómez-Moreno, definen las técnicas de incisión como conjunto de «cortaduras o entalles» realizados presionando o hendiendo el barro antes de cocerlo, cuando «está a punto de oreo».

La decoración plástica consiste en la aplicación de rollos, mamelones o pequeñas asas a la pieza cuando se encuentra en dureza de cuero.

Decoración a pincel de pigmentos y barbotinas
En este curso se analizaron las características, manejo y cuidados de los diferentes tipos de pinceles, pinceletas y brochas, además de conocer las diferentes técnicas tradicionales para el dominio de la pincelada.

Cuenco carenado de pasta anaranjada. La amplitud de la pieza se alcanza en la carena, doblando su altura.
Su decoración, predispuesta hasta la zona de la carena y dejando la zona inferior libre de decoración, presenta una composición metopada por grupos de líneas verticales que flanquean una hilera central de gruesas gotas y dos hileras verticales de puntos. Se conservan dos metopas, una de las cuales contiene cuatro aspas, contando cada una de ellas con cuatro brazos con extremos engrosados, que debían unirse formando una retícula. La otra metopa se decora con un aspa, de ocho brazos en este caso, también con extremos engrosados.

Una vez que el espacio a decorar se había dividido en frisos, la pieza se retiraba del torno para añadir, si procedía, las asas uniéndolas con las manos y alisando la zona para que no quedase la marca de los dedos del alfarero.


Después se procedía a distribuir la ornamentación en los frisos. Para que una pieza llegase a alcanzar cierta perfección era preciso que el artesano tuviera una idea clara de qué tipo de decoración iba a realizar y distribuyera el espacio debidamente, algo que no siempre ocurría, pues se pueden apreciar ejemplos con espacios constreñidos o reducidos por falta de cálculo. Este boceto de división del espacio se haría cuando la pieza estaba en el torno, ya que habría que ir girándola levemente




Vaso de pasta de tonalidad blanquecina, de pared ligeramente concava, labio exvasado y base realzada con un pequeño pie. La zona más destacable es una marcada carena de perfil redondeado que da paso a una zona más globular en la parte inferior de la pieza.
La decoración se conserva en buena parte, aunque en algunas zonas la decoración se ha perdido. El friso que ornamenta la pared está enmarcado por dos bandas que delimitan el espacio de la boca y la carena y dentro de las cuales se desarrolla una composición de metopas. Como elementos de separación entre dichos paneles, encontramos una hilera vertical de pequeños rombos, jalonada a ambos lados por otra de pequeños puntos y varias líneas verticales paralelas.
En una de las metopas, se aprecia un aspa de brazos engrosados, como si de una roseta se tratase centrada a un motivo en cruz con puntos en los extremos. A ella le sigue otra metopa, en esta ocasión ocupada por elementos animales protagonizados por dos conejos/ libres corriendo y un motivo vegetal que se completa con puntos y series de trazos paralelos decrecientes, que tal vez pretendiesen dar la idea de un entorno natural. Otra metopa incompleta podría contener líneas oblicuas entrecruzadas con puntos entre las intersecciones. Bajo la línea inferior del friso y subrayando la carena, se aprecia una banda de líneas oblicuas.

Uno de los objetivos principales del taller es difundir la cerámica romana de tradición indígena del Territorio vacceo y celtíbero y que tanto profesionales como aficionados conozcan cuales son las técnicas utilizadas para conseguir piezas tradicionales.


Botella de la cual se conserva la zona del cuello alto y los hombros, siendo de pasta anaranjada y color ocre en la superficie externa. Las principales protagonistas de su decoración son dos aves de cabeza baja y cuerpo alargado (casi enteramente pintado de negro) del que parten gruesas líneas a modo de “plumaje” y una cola de elementos ramificados. Hay que hacer notar que las dos figuras miran a la izquierda y por lo tanto no están enfrentadas. Separando a una y otra encontramos una hilera vertical de gruesos puntos y detrás de la segunda ave una hilera, asimismo vertical, de lúnulas. Bajo la carena, enmarcados por líneas horizontales, elementos vegetales u hojas de laurel dispuestas a manera de guirnalda.



COCCIÓN OXIDANTE
Las piezas de esta fase del curso, son cocidas en un ambiente que reserva, dentro del horno, una cantidad excedente de oxígeno libre que permite la completa combustión y oxidación de los minerales y materiales de la pasta. Esto se consigue con una corriente o tiro de aire que evita que el fuego se ahogue y genere humo. La cocción oxidante consigue por lo general, pastas de color anaranjado o rojo intenso, aunque también marrón de diversas tonalidades, dependiendo de los componentes de la arcilla. En nuestro caso, muchas de las piezas se han elaborado con arcilla blanca. La atmósfera oxidante da una claridad espectacular a las piezas y realza la decoración a pincel.


BIBLIOGRAFÍA
Las fuentes bibliográficas han sido fundamentales en la elaboración del trabajo y de ellas destacamos las más significativas. 
  • La obra de Abascal Palazón de 19861 sobre La cerámica pintada romana de tradición indígena en la Península Ibérica ha sido imprescindible para conocer la cerámica de Clunia y para clasificar las piezas del inventario en base a su tipología. 
  • El trabajo de Blanco García sobre la cerámica pintada meseteña desde Augusto hasta Adriano, de 2015, también ha sido de gran ayuda para dar una perspectiva genérica, que luego iríamos concretando en los centros de producción. 
  • Han sido asimismo de interés los estudios que C. García Merino (1990) y M. Sánchez Simón (1995) han dedicado a la cerámica pintada de Uxama, en particular el segundo de ellos que se centra en el periodo que más nos corresponde, la época Flavia.


CURSO DE FORMACIÓN CERÁMICA, por Espacio A Cántaros


CICLO PRIMERO: ELABORACIÓN DE MURALES EN GRES MEDIANTE PLACAS




TALLERES MONOGRÁFICOS

EN EL TALLER: RESERVAS AL ESMALTE por Luis Larriba

Hay muchas formas de conseguir que el esmalte no llegue a toda la superficie de la pieza. Esto puede interesar a fin de dar distintos acabados al resultado que salga del horno y que los colorantes, los vitrificados y los engobes no entren en contacto con la superficie de arcilla . El uso de reservas permite, además la acumulación, en la zonas deseadas,  de varias capas, cuyo final consiste en una decoración d ela pieza interesante y con profundidad. También permite la decoración de siluetas en un tono distinto al del resto de las piezas.

Aunque pueden utilizarse ceras, látex y engobes bastos para hacer reservas, vamos a mostrar el uso de reservas de papel y elementos naturales en una preparación al horno que, posteriormente se convirtió en una cocción de raku.

La base de la pieza puede tener una capa de engobe o de esmalte, pueden hacerse sobre la arcilla o hacer una mezcla de ambas opciones.

Recortamos formas en papel o acumulamos hojas y pequeñas ramas que vamos a utilizar en el ejercicio.


Distribuimos las reservas realizadas por la pieza. 



Una vez colocadas las reservas, damos una o varias capa de engobe o esmalte a la piezas cubriendo las reservas. 




Como ya hemos indicado, podemos aplicar diversas capas de material para jugar con colores y texturas.


Una vez terminada la aplicación de las capas de engobe y/o esmaltes sobre las piezas, retiramos con cuidado las reservas con la ayuda de una aguja o un instrumento puntiagudo




Junto a otras piezas cocidas mediante la técnica de Raku desnudo, Kuroraku, nuestras piezas pasan la prueba de fuego:






El taller donde se hizo el taller es propiedad de Luis Larriba y está en Tartanedo (Guadalajara) . Las piezas empleadas fueron realizadas por el Mismo Luis Larriba y por Alberto Rubio, Carlos Agudín y José Palacio

#noscuidamosentretodxs 

EN EL TALLER: COCCIÓN REDUCTORA DE LAS PIEZAS (I), por José Palacio

Cuando ponemos el horno, tras unas horas de inicio de la cocción en los que, lentamente desaparecen el agua física y comienza la modificación interna de la arcilla, la atmósfera interior del horno es. o bien oxidante, o bien reductora.

Si disponemos de un horno eléctrico, la cocción es principalmente oxidante y salvo que dispongamos de elementos para hacer una reducción (que no recomendamos por el peligro de las resistencias), siempre será bastante previsible el resultado al abrir el horno. En este tipo de horno, o cualquier otro con el que hagamos una cocción similar, hay una corriente de aire circular continua que permite la quema de todo el combustible.

En nuestro taller disponemos de hornos de gas de la marca Ingeniería 2000: el Talismán y el Potito. En este tipo de hornos, los quemadores permiten modificar la entrada de oxígeno y que parte del combustible quede sin quemar. El resultado de este tipo de quema es la producción de monóxido de carbono. Este inestable gas toma el oxígeno que le falta del que está disponible en los metales de la arcilla y el esmalte con el fin de volverse estable como dióxido de carbono. ¿Cómo afecta esto a las piezas del interior del horno? Los óxidos más afectados son los de hierro y cobre que presentarán colores e incluso texturas diferentes a los obtenidos en una cocción oxidante.

En las placas de la escalera se puede observar fácilmente la diferencia entra la reducción que afecta al óxido de hierro aplicado en los márgenes de las placas y la zona libre de óxido, más clara.

Como hemos indicado, la primera fase de la cocción sirve para eliminar la humedad física y química de la arcilla y cerrar lentamente el poro. A partir de los 900º y con una curva de cocción de aproximadamente 100º/150º grados por hora, comienza la reducción cerrando en parte el tiro de la chimenea y en nuestro caso, reduciendo mediante las rodelas de los quemaderos la entrada de aire.

Durante la reducción, la subida de la temperatura será mucho más lenta debido a la ineficaz combustión. Cuando llegamos a la temperatura de cocción, mantenemos la temperatura un pequeño tiempo más. Esto se llama meseta. La cocción no es subir hasta tal temperatura y listo. Es un proceso termodinámico donde tiempo y energía trabajan juntos. Si eliminas las mesetas, muchas reacciones quedan a medio camino aunque el display marque la temperatura correcta.

Mural  con una fuerte reducción en la cocción que ha afectado, duramente a los esmaltes empleados.

Una vez terminada la cocción y la meseta, apaga el horno, cierra todas las entradas de aire del horno y lo dejas enfriar de forma natural.

Mural con esmalte de ceniza volcánica sometido a una fuerte reducción en el horno a 1260ª

Una de las personas que más nos ha aportado en el tema de las cocciones reductoras de esmalte en piezas de gres ha sido Alberto Rubio. En el taller Escénica de Guadalajara, las recetas de esmaltes Shino  y Tenmoku llegaban al horno realizando distintas curvas de cocción y reducciones desde diversas temperaturas con el fin de buscar resultados sorprendentes pero conocidos. 

Algunas de esas recetas son:

ESMALTE SHINO "JANNE"

Pieza modelada y esmaltada por Alberto Rubio

  • 40% Nefelina Sienita
  • 30% Espodúmeno
  • 17% Ball Clay
  • 5% Carbonato Sódico
  • 5% Caolín
  • 3% Sal común
ESMALTE TENMOKU

Pieza modelada y esmaltada por Alberto Rubio

  • 57.4% Feldespato Potásico
  • 17.6% Sílice
  • 9.3% Creta o Carbonato cálcico
  • 8.2% Ball Clay
  • 7.4% Óxido de hierro rojo
Aunque llamados engobes, otras recetas que tienen un resultado espectacular son:

ENGOBE DE HIERRO
  • 75% Arcilla roja
  • 25% Óxido de hierro rojo
ENGOBE JAPONÉS
  • 70% Nefelina Sienita
  • 30% Caolín China Clay
La mayoría de esta recetas las subimos a 1260º en nuestro "Talismán". Otros esmaltes para cocción reductora mucho más técnicos, con denominaciones de los productos antiguas y que resultan un atractivo reto son:

VERDE CELEDÓN
  • 68% Feldespato
  • 12% Yeso blanco
  • 10% Pedernal
  • 8% Arcilla
  • 2% Óxido de hierro
ROJO COBRE
  • 36% Feldespato
  • 24% Yeso Blanco
  • 12% Caolín
  • 12% Arcilla
  • 12% Pedernal
  • 6% Óxido de estaño
  • 0,25%Carbonato de cobre


TALLER MONOGRÁFICO DE ESMALTES por Alberto Rubio

Al igual que las arcillas y engobes, distinguimos los esmaltes entre alta y baja temperatura y, por su formato, polvo o suspensión (líquido listos para aplicar).

Las múltiples variables que conviven en el proceso de desarrollo de un vidriado nos obligan a ser metódicos en cuanto a la elección de las curvas y los tiempos de cocción, la capa aplicada, etc.

Aplicaremos, por norma, sobre una pieza previamente bizcochada, evitando de esta forma problemas derivados de la monococción. O no.

Por supuesto, también nos dejamos llevar por la intuición, el ensayo, el error y las ganas de probar.

Lo que puedes encontrar:

  • ESMALTES DE CENIZA
  • ESMALTES PARA COBALTO Y COBRE
  • TALLER DE CRISTALIZACIONES, por Carlos Agudín y Paloma Escudero
  • EL CARBURO DE SILICIO AÑADIDO A LOS ESMALTES
  • PRUEBAS DE ESMALTES PARA VASOS
  • ENGOBES Y ESMALTES PARA VASOS
  • PROYECTO RESURGIENDO DE LAS CENIZAS
  • CURSO DE CERÁMICA MEDIEVAL
  • CURSO DE AZULEJERÍA


ESMALTES DE CENIZA por  Atc Asociación Técnicos Cerámicos. Síguelos aquí

Hoy descubrimos una nueva 𝘁𝗲𝗰𝗻𝗶𝗰𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗰𝗲𝗿𝗮𝗺𝗶𝗰𝗮 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗲𝗺𝗽𝗼𝗿𝗮𝗻𝗲𝗮 🔍 En esta ocasión exploramos el 𝗲𝘀𝗺𝗮𝗹𝘁𝗲 𝗱𝗲 𝗰𝗲𝗻𝗶𝘇𝗮𝘀.
𝑸𝒖𝒆́ 𝒔𝒐𝒏
Son vidriados en los que se emplean cenizas de diferentes orígenes, solas o combinadas con otros materiales. Según su aplicación existen dos tipos de esmaltes de cenizas. Cenizas depositadas durante la cocción y cenizas aplicadas en suspensión con el esmalte.
𝑪𝒐́𝒎𝒐 𝒔𝒆 𝒉𝒂𝒄𝒆𝒏
Las cenizas que se emplean se tratan previamente siguiendo un proceso que, según el artista o el efecto buscado, puede presentar importantes variaciones. Un proceso habitual es la obtención de las cenizas mediante la quema controlada. La lixiviación para eliminar las sales solubles. Y el secado. A título de ejemplo, una composición habitual de cenizas para aplicación en suspensión, puede tener entre el 30 y 50% de cenizas tratadas y el resto arcillas y feldespatos. 
Pieza de Jaime Romero


ESMALTES PARA COBALTO Y COBRE, por José Palacio

Una de las actividades más complejas y sin embargo más estimulantes es la creación de esmaltes. Tenemos amig@s que formulan sus mezclas pero en nuestro caso, nos limitamos a las recetas.

Crear nuestros propios esmaltes puede resultar complejo y en ocasiones incluso frustrante. Sin embargo, realizar modificaciones sobre recetas básicas, que podemos encontrar en libros o través de nuestros colegas, es una buena forma de desarrollar acabados distintos, únicos, o simplemente buscados, sin necesidad de dominar la formulación cerámica. 

Hoy toca elaborar esmaltes a partir de recetas encontradas en webs, aportadas por amig@s e incluso, de elaboración propia a partir de esmaltes ya conocidos.

Vamos a preparar seis esmaltes para vestir las piezas de las próximas exposiciones de COBALTO Y COBRE e INFINITA-MENT con @anpec_ceramica .

Las piezas para dichas exposiciones serán inéditas, pero iremos subiendo recetas y resultados en pruebas.


Empezamos por una serie de recetas de esmaltes SHINO que fueron aportadas por Alberto Rubio en anteriores talleres. 

Primera prueba de esmalte para la exposición COBALTO Y COBRE organizada por @anpec_ceramica a partir de la siguiente receta:

SHINO JANNE

40 grs. de Nefelina Sienita
30 grs. de Espodúmeno
17 grs. Ball Clay
5 grs. Carbonato Sódico 
5 grs. Caolín 
3 grs. Sal común 

Bajo este esmalte, hemos aplicado una capa de Carburo de silicio
Sobre la pieza seca, antes de entrar en el horno, carbonato y óxido de cobalto.
Cocción reductora a 1260° en horno de gas


SHINO BARRY

49,5 grs. Nefelina Sienita
25,8 grs. Espodúmeno
5,1 grs.  Caolín
7,2 grs.  Feldespato sódico
8.3 grs. Ball Clay
4,1 grs. Carbonato Sódico




SHINO MALCOM

40 grs. Nefelina Sienita
18 grs. Caolín
17,3 grs. Carbonato Sódico
13,8 grs. Bentonita
9,8 grs. Feldespato Sódico


SHINO BASE

70 grs. Nefelina Sienita
30 grs. Caolín China Clay



CARBURO DE SILICIO Y COBRE

60 grs. Nefelina Sienita
14 grs. Carbonato de Estroncio
12 grs. Caolín
10 grs. Sílice
2 grs. Carburo de Silicio
2 grs. de Bioxido de Titanio
3 grs. Carbonato de cobre


ESMALTE DE RUTILO

73 grs. Nefelina Sienita
10 grs. Sílice
5 grs. Dolomita
5 grs. Bentonita
4 grs. Carbonato Cálcico
3 grs, Óxido de Zinc
3 grs. Óxido de Cobalto o 8 grs. de Óxido de Cobre (según color del esmalte)
8 grs. Harina de Rutilo


TALLER DE CRISTALIZACIONES, Por Carlos Agudín y Paloma Escudero

Vamos a presentaros los resultados del taller de cristalizaciones preparado por Carlos y Paloma del taller Momo Art, para este fin de semana en nuestro espacio. Los detalles en:

https://ceramicaentrecantaros2024.blogspot.com/2024/10/taller-de-cristalizaciones-por-carlos.html

Puedes disfrutar de las piezas en nuestra Tienda Artesana













EL CARBURO DE SILICIO AÑADIDO A LOS ESMALTES, por José Palacio

El carburo de silicio añadido a un engobe o esmalte cerámico provoca, en la cocción, un acabado texturado que, a veces, forma burbujas o cráteres en la superficie que recuerda a la lava volcánica. 

La receta usada en la siguiente imagen consiste en un 58% de gres de colada, 28% de arcilla blanca de baja temperatura y un 14% de carburo de silicio 

Texturas con la siguiente receta

  • 60% nefelina sienta
  • 14% carbonato de estropicio
  • 12% caolín
  • 10% sílice 
  • 2% carburo de silicio 
  • 2% bióxido de titanio

El resultado mejora con un 10% de hierro rojo o un 6% de bióxido de manganeso

La cocción  se ha realizado a 1250° en atmosfera oxidante


PROYECTO RESURGIENDO DE LAS CENIZAS, por José Palacio

La Resiliencia es la virtud o capacidad que poseen las personas para sobreponerse ante cualquier adversidad, afrontando innumerables situaciones. Además, ayuda a mejorar, madurar y avanzar en proyectos y aspectos de la vida de los seres humanos.

Ante las pruebas a las que nos hemos enfrentado este 2020, desde nuestro Espacio Artístico pensamos en repetir las actividades dedicadas al Raku, ya que 2020 no se han podido realizar muchas de ellas. Pero en lugar de eso, proyectamos una nueva idea: la de resurgir de las llamas de este año y seguir avanzando para, de un modo constructivo, superar las adversidades y mejorar como personas de una manera eficiente y sostenible.

Este primer mes del 2021, comenzaremos SURGIENDO DE LAS CENIZAS 2021. Estará dedicado al mundo de los esmaltes de ceniza, sus recetas, su historia, piezas memorables y artistas que hicieron verdaderas obras de arte con este material. Esperamos que os animéis a presentar vuestras propuestas y, al contrario de este año que se acaba, que cuando dentro de 12 meses estemos iniciando el siguiente proyecto, las obras realizadas durante este nuevo tiempo, se vean expuestas al público.

¡¡¡Que la mejor vacuna sea nuestra voluntad de salir adelante!!! 

Lo que puedes encontrar:
  • RECETAS UTILIZADAS
  • MENINA SERIE DUBUFFET. 
  • PLATOS CON CENIZA ESPOLVOREADA
  • PIEZAS TRADICIONALES CON OTRA VISIÓN: HUCHA
  • HORA DEL TÉ CON VASOS "VESTIDOS" CON ESMALTE DE CENIZA
  • SLOW. BAJAMOS EL ACELERADOR PARA DISFRUTAR EN LA MESA
  • TABLERO DE DAMAS
  • PLATOS PEZ
  • JARRA DE AGUA
  • ESMALTES DE CENIZA
  • RECETAS

RECETAS UTILIZADAS
Estas son algunas de las recetas utilizadas durante este programa.

RECETA DE JAIME ROMERO
40% CENIZA 
40% FELDESPATO SÓDICO
20% CAOLÍN

RECETA DE MAITE PALACIOS
50% ARCILLA DE BOLNUEVO
50% CENIZA DE SARMIENTO

RECETA DE HAMADA
41% CENIZA
39% FELDESPATO
20% BENTONITA

RECETA DE HAMADA
64% FELDESPATO POTÁSICO
27% CENIZA DE PINO
9% OCRE CALCINADO

RECETA DE LEACH
70% FELDESPATO POTÁSICO
20% CENIZA DE SAUCE
10% CRETA

MENINA SERIE DUBUFFET. 
Mural tipo puzle con decoración basada en la obra de Jean Dubuffet "vestido" con recetas de esmaltes de ceniza, en algunos puntos superpuestos.
Cocción en atmósfera reductora a 1260° en horno de propano. 


PLATOS CON CENIZA ESPOLVOREADA
Platos elaborados en Tierra de Buño Y vestidos con esmalte de ceniza básico a partir de un 33% de ceniza de pino, 33% de feldespato y 33% de arcilla de Bolnuevo.

Sobre todo ello hemos espolvoreado ceniza colada sin lavar a modo del deposito de la misma de forma natural, pero con gran saturación. 



PIEZAS TRADICIONALES CON OTRA VISIÓN: HUCHA
Hucha clásica elaborada en Tierra de Buño y vestida con esmalte de ceniza 40% ceniza de enebro, 40% feldespato y 20% arcilla de Bolnuevo.  Se han aplicado tres brochazos de esmalte de ceniza 64% feldespato, 27% ceniza de pino y 9% ocre calcinado. 


HORA DEL TÉ CON VASOS "VESTIDOS" CON ESMALTE DE CENIZA
Cuenco para el té elaborado en Tierra de Buño de forma globular vestido con esmaltes de ceniza superpuestos a partir de, INTERIOR: 50% ceniza de pino y 50% arcilla de La Yecla; EXTERIOR BASE 64% Feldespato,  27% ceniza de pino y 9% de ocre calcinado; CUBIERTA, 70% feldespato , 20% ceniza de pino y 10% creta. 


Cocción en atmósfera reductora y enfriamiento lento con horno cerrado a 1250°



SLOW. BAJAMOS EL ACELERADOR PARA DISFRUTAR EN LA MESA
Las vajillas artesanales son la última tendencia para poner nuestra mesa. Piezas totalmente originales y artesanales, con diseños únicos y pensadas para "vestir" a nuestra gastronomía de otra manera.

En una sociedad acelerada y en un mundo en constante cambio hay un grupo de personas, cada vez más numeroso, fieles a la filosofía slow que pretenden pisar el freno y bajar el ritmo. Esta corriente intenta recuperar las viejas costumbres que nos hacen disfrutar con más intensidad de todo lo que nos rodea a un ritmo mucho más lento. Nos animan a dedicar un tiempo a pasear por la naturaleza, leer un buen libro sin prisas o saborear un delicioso plato sin mirar el reloj.

De esta forma también recuperan el gusto por las cosas hechas con calma y valoran como se merece todos los artículos handmade. Aquí entran en juego las vajillas artesanales, moldeadas y pintadas a mano por artesan@s como Maite Palacios, que comienzan a hacerse un hueco poco a poco en vuestra mesa.


Una de nuestras novedades son los platos/bandejas en formas naturales. Arriba, plato elaborado mediante neriagge y "vestido" con esmalte de ceniza de sarmiento de elaboración propia.

TABLERO DE DAMAS
¿Jugamos a las Damas? 
Tablero y fichas elaboradas en Tierra de Buño.  Las fichas han sido esmaltadas con cubierta propia y cristales; el tablero ha sido "vestido en su margen, con esmalte de ceniza a partir  de la receta de Hamada (64% feldespato, 27% ceniza de pino y 9% ocre calcinado). Los cuadrados blancos se han esmaltado a partir de receta (20% feldespato, 30% borax, 40% ceniza de enebro y 10% ballet Clay) y las negras con una receta (40% feldespato,  40% ceniza pellet, 10% caolín,  5%carbonato cálcico y 5% carbonato de magnesio). 

Cocción a 1260°en atmósfera reductora con meseta de 30 minutos en horno de propano.



PLATOS PEZ
Platos "vestidos" con esmalte a partir de receta (50% feldespato,  30% ceniza pellet, 12% cuarzo y 8% caolin) y, en tres de ellos, los que han adquirido texturas, espolvoreamos cenizas de enebro, encina y pellet.
Cocción a 1260° en atmósfera reductora en horno de propano. 
 


JARRA DE AGUA

JARRA DE AGUA, torneada en Tierra de Buño, con aplicaciones texturadas de PRAF y "vestida" con esmalte de ceniza a partir de esta receta:

  • 40% Ceniza de pino lavada
  • 20% Feldespato sódico
  • 40% Caolín que en nuestro caso hemos sustituido por arcilla de Bolnuevo.
  • Bajo cubierta del esmalte, hemos aplicado con soplador una fina capa de óxido de cobalto en los dos tercios superiores de la pieza.
La cocción ha llegado hasta los 1250º en atmósfera ligeramente reductora.

ESMALTES DE CENIZA
Cuando los alfareros chinos de la dinastía Zhou (X a III a.c.) realizaron las primeras cocciones de gres, observaron el efecto de la ceniza que caía sobre las piezas. Sin embargo, fue en Japón donde se investigó a fondo esta técnica, después de conseguir la tecnología del gres gracias a la introducción del horno de celdas anagama desde Corea durante el siglo V.

En el XVI la creciente popularidad de la ceremonia del té según las enseñanzas de Sen no Rikyu y Kobori Enshu, con su estética zen y la exigencia de piezas naturales, estimuló la fabricación de cerámica con esmaltes de ceniza, con superficies impredecibles e irregulares y colores discretos. Gracias a la infliencia de Bernard Leach, los esmaltes de ceniza de madera se han convertido en parte del repertorio de los alfareros contemporáneos de occidente.

Las propiedades de la ceniza
La ceniza de madera y otras fibras vegetales es rica en materiales alcalinos como potasa, cal y magnesia que, con el calor de un horno se licuan y vitrifican hasta formar una costra brillante. La ceniza puede usarse en su estado natural o en mezclas de esmaltes, como los tenmoku o celadón, para actuar como fundente que permita a otros ingredientes como arcilla u óxidos gotear sobre la superficie de la arcilla.

Los esmaltes de ceniza naturales

Los hornos japoneses anagama se alimentan con leña. Conforme la madera arde, las fuertes corrientes arrastran la ceniza al interior de la cámara de cocción, donde cae sobre la superficie de las piezas creando un esmalte natural. los mejores resultados se obtienen en vasijas con cuerpo ancho, lo que aumenta la superficie donde posarse la ceniza. Para evitar depósitos en el interior de las piezas, estas pueden cocerse boca abajo. Si se quiere provocar la acumulación de ceniza en zonas concretas se consigue dirigir colocando esta zona donde más fuerte sea la corriente de aire en el interior del horno lo que acumulará más ceniza.

Otro método que hemos probado es enrollar a la pieza pinosa, paja o similares para provocar vetas. También hemos espolvoreado ceniza en algunas piezas para conseguir manchas de esmaltes llamadas goma (semillas de sésamo).


Los esmaltes de ceniza provocados
Los esmaltes de ceniza se obtienen lavando y filtrando fibras de plantas quemadas y mezclándolas después con arcilla o feldespato. Las vasijas son bañadas en el esmalte y dejadas a secar antes de cocerlas. Es posible obtener diferentes colores utilizando diferentes clases de ceniza. Por ejemplo, la ceniza de nogal aporta un acabado blanquecino, mientras que el roble produce tonalidades azul y verde pálido y suave.

En la alferaría de hagi, en la prefectura de Yamaguchi (Japón), usan ceniza de paja o leña del árból isu para crear un esmalte cremoso muy apreciado para los chawan, ya que su color cambia cuando absorbe la infusión: se trata de un proceso conocido como chanare, que significa "acostumbrarse al té".











REDUCCIÓN INDIVIDUALIZADA EN PAPEL DE ALUMINIO, por José Palacio

Esta entrada nos invita a buscar una opción distinta con la que conseguir efectos de reducción localizada y controlada en la superficie de las piezas de cerámica a partir del uso del papel de aluminio doméstico. 

Una parte importante de nuestras cerámicas tienen tonos terrosos, reducidos y texturas. En otros textos que hemos compartido hemos hablado de gacetas, de carbonación o de cocción reductora. En esta ocasión vamos a intentar hacer una reducción local de forma individualizada de cada pieza y para ello vamos a usar una herramienta que existe en casi todos los hogares y talleres: el papel de aluminio a fin de conseguir distintas coloraciones y efectos de los materiales orgánicos que usaremos en la superficie de las piezas.

Creemos posible hacer una reducción de cada pieza en una cocción oxidante del horno. ¡Vamos a ello!

El motivo de utilizar papel de aluminio para construir las gacetas es su fácil manejo y adaptabilidad sobre las piezas a las que va a cubrir junto a los elementos orgánicos que las acompañen..

Entre las piezas que vamos a utilizar están los vasos de estilo campaniforme elaborados en pasta refractaria albina fina de nuestra colección PALEO. Estas piezas tienen distintas bandas decoradas con incisiones y otras cuyo componente decorativo es el bruñido que será determinante en el resultado.

Una vez bizcochadas las piezas a una temperatura de 950º/1000º, vamos a recubrirlas con cáscaras de fruta, algas, estropajo de aluminio, hilo de cobre, etc. 



Todo ello envuelto en tela para poder empaparlo en una solución de sulfatos de cobre, hierro y cobalto. Hay que recordar que siempre que trabajamos con este tipo de cloruros y sulfatos (junto a otros elementos) debemos ser cuidados@s y utilizar mascarillas y guantes, además de intentar hacerlo al aire libre (lo que en Burgos y a temperaturas bajo cero es bastante difícil).

Ahora, con el "paquete" bien impregnado, lo cubrimos con el papel de aluminio. Como estamos utilizando uno de tipo doméstico y es muy fino, le daremos más consistencia a base de poner varias capas para conseguir que todos los elemento queden cubiertos y en una atmósfera cerrada.

Ahora toca volver a llevarlas al horno hasta una temperatura similar a la que utilizamos en el Raku.

IMPORTANTE

Debido a las sales utilizadas y la baja temperatura de cocción, las piezas resultantes NO SON APTAS PARA USOS CULINARIOS y los alimentos NO DEBEN CONTACTAR CON SUS SUPERFICIE.

Una vez terminada la cocción dejamos enfriar las piezas y se les quita el empaquetado. Esperamos que los resultados sean de nuestro agrado. Si no es así, siempre podemos volver a cocer las piezas en el mismo proceso repetido o en otras formas de cocción.

Algunos autores recomiendan que las piezas limpias y secas sean cubiertas con algún tipo de cera para proteger el acabado.

TALLER DE TÉCNICAS CERÁMICAS: TORNEADO DE UNA COPA


  • TORNEADO DE UNA COPA

La realización de una copa requiere tornear dos piezas aparte. También puede tornearse de una sola pieza, formando un único recipiente, pero va en detrimento de la anchura de la parte superior, debido al estrechamiento natural de la pieza que forma la base, por lo que es posible que al ensanchar la parte superior, se desmorone.

El sistema de dos piezas es más práctico y sencillo. La base puede estar formada por un pequeño cono hueco que será "cosido" por dentro de la misma forma que por fuera, para afianzar mejor la base. 

Si la pieza fuera a recibir un esmaltado tanto en su interior como en el exterior, incluimos esta parte de unión para quedar más reforzada. 

En esta ocasión vamos a utilizar terracota de coloración ligeramente naranja.

FASE I

1.-  Colocamos una pella de unos 600 gr. de terracota y tras poner el torno en marcha, la centramos.

2.- Una vez centrada la pella, introduzco la punta de los pulgares en la parte alta y presiono hacia abajo sin separar los dedos de forma que provoquemos un tubo estrecho y profundo. 

3.- Inicio el proceso de ahondar y abrir la pella. Para ello coloco la mano izquierda a modo de soporte e introduzco los dedos índice y corazón en el interior presionando con las yemas hacia afuera. Para un control mejor de la presión, coloco el pulgar de la mano derecha sobre la mano izquierda lo que me servirá de apoyo y facilitará el movimiento.

4.- recojo el dedo índice de la mano derecha y presiono desde fuera hacia el interior de la pieza mientras el dedo índice de la mano izquierda contrapone el empuje desde el interior. Esta postura se denomina "tirada de dedos" y nos permite dar forma a la pieza. Para controlar que el labio no se deforme, coloco las manos de tal forma que la arcilla se deslice por el cartílago de unión de los dedos corazón y anular y aprovecho para girar suavemente la mano hacia el exterior y seguir abriendo la pieza.

5.- Si es necesario, repito la tirada de dedos y el consiguiente control del labio.

6.- Con una esponja o un trozo de goma de llanta, suavizo el labio para terminar esta parte de la copa.

FASE II

Con otra pella de la misma arcilla, vamos a tornear la segunda fase de la copa repitiendo los pasos de la fase anterior. 

7.- Abro la pella, controlo el labio, inicio el ahondamiento de la pieza y levanto las paredes en forma cónica mediante la tirada de dedos. Una vez acabada, Con una esponja o un trozo de goma de llanta, suavizo el labio.

FASE III 

8.- Si fuera necesario, una vez las piezas en dureza de cuero, las retorneamos para hacer coincidir los diámetros de las dos zonas a unir.

9.- Con un cepillo de cerdas duras, aplicamos barbotina a las dos zonas de unión y colocamos ambas en su posición presionando ligeramente para que se peguen. Nos aseguramos que tanto la junta interior como la exterior están debidamente unidas.

10.- hacemos un pequeño y fino rollo de arcilla y tras raspar y añadir más barbotina en el exterior de la costura, lo cosemos asegundado no dejar burbujas.

Para finalizar la pieza y darle un acabado más trabajado, podemos bruñir la superficie con una piedra o una madera lisa hasta tapar el poro.





ARCHIVO: ALGUNO DE LOS CURSOS IMPARTIDOS

Lo que puedes encontrar:
  • CURSO DE CERÁMICA FEMENINA DEL RIF, con la Asociación ALCE
  • TALLERES DE CERÁMICA SOTEÑA EN TERRITORIO VACCEO, por José Palacio
  • MONOGRÁFICO DE ESMALTES PARA VASOS, por José Palacio



TALLER DE CERÁMICA FEMENINA DEL RIF con la Asociación ALCE




























































TALLERES EN EL AULA ARQUEOLÓGICA de RAUDA VACCEA

20 de abril de 2025 Taller de cerámica prehistórica

Hoy hemos realizado el primer Curso de Cerámica Histórica (mucho más prehistórica) de la nueva etapa del Espacio Arqueológico de Rauda Vaccea en Roa de Duero. 

PRIMERA PARTE: CERÁMICA PREHISTÓRICA
Durante el taller alumnas y alumnos han aprendido a modelar y decorar cerámica a mano con las mismas técnicas y útiles que empelaron los hombres y mujeres de lña prehistoria reciente: impresión de la yema de los dedos (digitación), impresión de una concha (decoración cardial), incisión de las uñas (ungulación), punteado o incisiones con un peine de hueso o madera, etc.

SEGUNDA PARTE: CERÁMICA MOLDEADA
Después, usando una serie de molde previamente preparados, hemos hecho una "producción" cerámica más avanzada. Explicando que el kerámico realiza los originales y las personas que trabajan en su taller hacen las reproducciones y terminan las piezas. Además del moldeado, se han bruñido las piezas y se han aplicado decoraciones plásticas a partir de pequeños mamelones que sirven de soporte.


RESULTADO:

La cerámica es uno de los materiales que, con mayor frecuencia, aparece en los yacimientos arqueológicos y su importancia y utilidad explican que su uso haya llegado hasta nuestros días.

La actividad de hoy se ha acompañado de una charla introductoria sobre el nacimiento del espacio en el que estamos: la población soteña de Rauda y su posterior enclave vacceo y durante la misma hemos mostrado reproducciones fidedignas de recipientes, útiles y otros objetos cerámicos de distintos periodos de la Prehistoria. Otra parte importante de la charla que acompaña el taller consiste en apreciar la calidad de las técnicas alfareras y su proximidad con el arte y el simbolismo, además de su funcionalidad, poniéndolo todo en relación con ciertos aspectos del presente que les resulten familiares.

PROCESO

Pero ¿Cómo hemos llegado hasta ahí?





HUMOR VACCEO


 TALLERES EN EL AULA ARQUEOLÓGICA

Octubre de 2025 Taller de cerámica prehistórica

En este nuevo proyecto de Curso de cerámica prehistórica en el Territorio Vacceo en Roa de Duero, comenzamos con la primera fase en esta nueva etapa del Espacio Arqueológico. 

PRIMERA PARTE: CERÁMICA PREHISTÓRICA
Durante el taller alumnas y alumnos han aprendido a modelar, espatular, bruñir y decorar cerámica a mano con las mismas técnicas y útiles que empelaron los hombres y mujeres de la prehistoria reciente: impresión de la yema de los dedos (digitación), impresión de una concha (decoración cardial), incisión de las uñas (ungulación), punteado o incisiones con un punzón y un peine de hueso o madera, etc.

DÍA 1: MODELADO POR PELLIZCO

Esta técnica consiste en dar forma a la arcilla pellizcándola entre el pulgar y los dedos. Se utiliza a menudo para crear formas pequeñas y huecas, como cuencos, tazas y vasijas. Es una técnica excelente para que los principiantes se familiaricen con la arcilla y controlen su forma.

 Pieza de referencia:  CUENCO CAMPANIFORME 

1. Elaboración

2. Espatulado y bruñido

3. Decoración incisa estilo Ciempozuelos


Pieza de referencia: VASO DE LOS MILLARES

1. Elaboración

2. Espatulado y bruñido

3. Decoración incisa estilo Calcolítico de los Millares.

Bruñido.- El bruñido es una técnica decorativa que en alfarería consiste en frotar la superficie arcillosa de una pieza cerámica hasta conseguir una apariencia pulida y brillante, y cierta suavidad táctil, que permite cerrar el poro de la arcilla y darle a la pieza un acabado brillante, liso, suave y más impermeable. 

Esto se consigue presionando y frotando la superficie con un objeto liso y duro que puede ser de madera, vidrio, metal, piedra u otro material. Bruñir puede proporcionar mucho brillo a la pieza, aunque dependiendo de la cerámica y el tipo de cocción, este brillo puede perderse.

Es importante que se realice cuando la arcilla se encuentra en lo que se conoce como estado de dureza de cuero, que es el momento en el que se encuentra parcialmente endurecida, pero aún conserva un grado de humedad. Si está demasiado blanda, la pieza podría deformarse por la presión ejercida durante el proceso de bruñido. Por el contrario, si está seca del todo, la superficie puede quebrarse.

Pulido.- El pulido termina de comprimir las partículas de arcilla en una acción de pulimentado y puede contribuir a que la arcilla sea menos porosa. Es un proceso simple y eficaz, pero consume mucho tiempo. Además el pulido se suele hacer después del bruñido.

Queremos destacar que una decoración incisa que atraviese la zona bruñida y pulida deja un acabado perfecto al intercalar brillo y cierta opacidad por la decoración. Esta es una técnica habitual en la cerámica prehistórica que estudiamos en el curso.

DECORACIÓN

¿Qué es la decoración de una pieza?

Ornamentación, embellecimiento, adorno, expresión narrativa... La humanidad ha usado, desde su inicio, la decoración para realzar su medio. La decoración de la cerámica se ha utilizado ampliamente en nuestro pasado más remoto para reflejar la vida cotidiana con expresiones figurativas, realistas y esquematizadas. Las escenas consignadas en aquellas vasijas resultan, hoy en día, una valiosa fuente de información para historiador@s y arqueolog@s.

Decorar también es individualizar, identificar culturas y expresar ideas o conocimiento. También puede representar un sello de autor, como las marcas dejadas por los kerámikos romanos en sus producciones.

La arcilla es es sí misma una fuente de decoración. Para ello debemos investigar sus cualidades y podremos hacer que se comporte de maneras diferentes. Si pintamos, perforamos, hacemos impresiones, aplicamos capas de engobes para hacer texturas y la cocemos a diferentes temperaturas y algo ocurrirá. ¿qué va a pasar? ¿Hasta donde puedo forzarla?. Con cuidado para proteger el horno, haciendo las pruebas sobre soportes que ya conocemos y apuntando nuestros experimentos, surgirá un vocabulario personal, un lenguaje tanto visual como al tacto si de texturas se trata que te pondrá a prueba de forma infinita.

Decoración incisa.- Esta técnica consiste en "marcar" o "cortar" la superficie de la arcilla y permite gran variedad de enfoques. Las incisiones pueden ser sutiles o nítidas y aunque desde la prehistoria se realizan cuando la pieza está en "dureza de cuero", pueden introducirse en las distintas etapas de elaboración. Una arcilla más blanda con texturas aceptará líneas menos precisas que otra más dura y lisa. Las decoraciones campaniformes como la de la foto se realizan después del tratamiento de la pieza, especialmente el bruñido.

Decoración impresa.- En la arcilla blanda es muy fácil dejar huellas impresas, con lo que ésta es una manera ideal de empezar a experimentar con la decoración de texturas.

Los sellos pueden ser naturales o fabricados y suelen ser pequeños ya que necesitan tener una forma y un tamaño cómodos para sujetarlos con firmeza.

Una de los sellos naturales más antiguos que se conocen son las conchas marinas, las yemas de los dedos y las uñas.

COCCIÓN 

La "cocción cerámica en túmulo" es una técnica prehistórica para proteger las piezas de cerámica del fuego directo intentando alcanzar unos 600º. Dentro de estos túmulos se introducen materiales como hojas, serrín o papel que crean una atmósfera reductora al cocerse, lo que genera efectos decorativos en la pieza. El exterior es cubierto con bosta de ganado que sella bastante la zona de cocción. Este efecto de cocción reductora se llama carbonación.


Por tanto se puede definir la carbonación como una técnica de cocción que utiliza combustibles orgánicos y que producen efectos de reducción o carbonización en la arcilla, resultando en colores negros o grises





CERÁMICA MICÉNICA. 

  • Pieza de registro arqueológico: Pithos
  • Técnica: Urdido, rollos o churros
  • Cocción: oxidante

El modelado de la arcilla mediante urdido, rollos o churros es una de las opciones más elementales de  todas las técnicas cerámicas manuales. Consiste en manipular directamente la arcilla con las manos, sin moldes ni herramientas complejas, para crear formas útiles o decorativas. A través de la presión, el alisado y la unión de partes, se van dando vida a piezas únicas.

  

El urdido es una técnica clave en la cerámica tradicional. Vamos elaborando la pieza al crear cilindros o rollos de barro, que se van superponiendo uno sobre otro para crear la forma deseada. Con esta técnica puedes hacer piezas más altas, como jarrones o macetas.

Tiene muchas ventajas:

  • Permite mayor altura y volumen.
  • Aporta control sobre la forma final.
  • Se puede combinar con otras técnicas cerámicas como el pellizco, las planchas e incluso con pequeñas piezas de torno.

En el curso de cerámica de Territorio Vacceo, nuestr@s alumn@s ha elaborado una pieza con la forma y decoración de un pithos, que eran grandes tinajas de más de metro y medio de altura utilizadas para conservar cereal y aceite, En la actualidad se conservan poco más de 400 unidades del periodo cretense.

Las piezas se han elaborado en Terra de Buño, han sido cocidas a 1050º en horno de gas con una ligera reducción para darle un aspecto más envejecido.

Las decoraciones de las líneas paralelas se hacen con punzón y sobre estos conjuntos de bandas incisas, pegamos las pequeñas asas o  mamelones. También podemos rellenar parte de las zonas entre líneas con incisiones circulares o ángulos.




CERÁMICA ISLÁMICA, GÓTICO-MUDÉJAR Y POPULAR

El término ‘arte islámico’ es ambiguo porque da a entender que se trata de un arte religioso. En realidad, la mayoría de las producciones artísticas islámicas que se ven en los museos y en el mercado del arte pertenecen a un contexto secular y no tienen ninguna función religiosa. Pero es cierto que este arte refleja una visión del mundo que podríamos definir como ‘musulmana’.

Un común malentendido sobre el arte islámico es el que se refiere a las imágenes. A menudo se cree que la civilización islámica es iconoclasta. En verdad, las producciones de este arte rebosan de figuras humanas y animales, ya sea en las cerámicas, los metales, las miniaturas, o la decoración arquitectónica. Lo que existe es una prevención religiosa contra la idolatría y la tentación inmodesta de imitar la obra de Dios.

Elaboración en torno de un ataifor

Nuestra primera pieza se elabora en la rueda. Para ello centramos la pella y cuando estemos listas la abrimos utilizando ambos pulgares. La idea es conseguir un hueco estrecho y profundo.

Con la mano izquierda como soporte, utilizamos el índice y el corazón de la mano derecha para abrir la base de la pella. Luego, lentamente presionamos el resto de la pared para terminar de abrir el resto de la pieza a la vez que "subimos" parte del barro de las paredes.

Con los dedos índices de ambas manos, "tiramos" del barro hacia la parte superior afinando las paredes y haciendo crecer la pieza. Como queremos hacer una pieza abierta, presionamos con un poco más de intensidad de dentro hacia fuera haciendo la curva de lo que será nuestro cuenco.

Con la parte plana de la tiradera limpiamos, secamos y terminamos la parte externa del cuenco. Después, cambiando de mano la tiradera, con la parte curva de la misma herramienta, damos la forma y el acabado definitivo al interior. 

La pieza queda lista para su decoración, tras el secado.

DECORACIÓN Y ESMALTADO

Una vez seca y bizcochada la pieza, le aplicamos un esmalte blanco opaco. En nuestro caso usamos el esmalte 5880 de Prodesco. Sobre el blanco del esmalte dibujamos con óxido de cobre los elementos decorativos y tras esperar un rato para que se seque, fileteamos el dibujo con óxido de manganeso.

Nuestra pieza con decoración verde-negro, gótico-mudéjar o manganeso y cobre está terminada. Ahora toca que pasen por la prueba de fuego las demás. Algunas, aquí las tenéis:



TERMINOLOGÍA CERÁMICA EN LA DECORACIÓN HISPANOMUSULMANA

1- ALICATADO. Composición cerámica para recubrir muros o solerías, formada por finas cintas recortadas de losetas vidriadas monocromas que integran un alicatado, al modo de teselas romanas clásicas, conforme a un diseño previo que puede ser geométrico, vegetal o epigráfico.

En el siglo XV, los alicatados derivaron en piezas de barro cocido, que obtenían a molde y encajaban entre sí, lo que facilitaba en gran manera la labor de colocarlos.

2- ALICERES. Cintas o verduguillos para recuadra tableros y los que formaban los mosaicos o alicatados.

3- ALIZARES. Piezas rectangulares cúbicas con un canal interior a lo largo, que sirven para colocar en los ángulos de los muros, aristas de fuentes, bancos, alféizares, etc.

4- AZULEJO.  Masa de barro, de forma generalmente cuadrada de diferentes gruesos, con una cara alisada, cocida una sola vez cuando va bizcochado y dos si presenta decoración esmaltada; usado para revestir paredes, solados, etc.

Consta de "al" que significa en árabe "la" y de "zuleycha", que significa ladrillo :"alzuleycha".

5- AZULEJO DE CUENCA O ARISTA. Aunque su nombre es de "labores". Azulejo en el que, una vez oreado, se reproduce con molde el dibujo o "labor", que, trazado en ranuras en éste, queda en aquél con aristas o cuencas, las que se rellenan una vez cocido con colores esmaltados para conseguir una imitación de los alicatados y los decorados con cuerda seca, tras una segunda cochura.

6- BICOLOR. decoración con dos colores. El empleo del verde y negruzco aparece en las decoraciones vidriadas califales y con esmalte en las postrimerías del siglo XIII.

7- COCIDA, JUAGUETEADA O BIZCOCHADA. Nombre que recibe la obra de tierra o barro tras la primera cochura, quedando definitivamente sólida en su forma, pero porosa.

8- CUERDA SECA. Decoración de espacios circunscritos trazados con grasa y manganeso y rellenados con colores esmaltados. En arquitectura fué una forma de simplificar el duro trabajo del alicatado.

9-DORADO O REFLEJO METÁLICO. Imitación de los reflejos del oro mediante la aleación de plata, cinabrio, sulfato de cobre, óxido de hierro y azufre.

10-ENGALBA O ENGOBE. Mezcla de tierra blanca o de color, (no vitrificable) y agua, que se aplica sobre toda o parte de  la pieza de obra de tierra, para cubrir el color de ésta y decorarla o trazar dibujos sobre ella.

11- ESMALTE BLANCO O BARNIZ ESTANNÍFERO. Cubierta aplicada a la obra de tierra cocida, por inmersión o vertido. Sobre esta cubierta, en crudo, se decora con los óxidos metálicos con fundente.

12- INCISA O ESGRAFIADA. Decoración obtenida al sacar la engalba o bien el color que se ha aplicado a la superficie con una pluma, punzón, espátula o cuchillo, o bien hendiendo el barro, antes de cocerlo.

13- MONOCROMA- La pieza vidriada o esmaltada toda ella con un solo color, como eran los citados azulejos para los alicatados.

14-VIDRIADO TRANSPARENTE, "VEDRÍO" O BARNIZ PLÚMBEO. Composición de plomo,arena y sal común, fundido y bien molido, que mezclado con agua se aplica, por inmersión o vertido a la obra con decoración (con engalba o sin ella) o sin aquélla proporcionándole al vidriarse brillo y gran transparencia, así como impermeabilización. Incorporándole un óxido metálico, queda coloreado.


CURSO DE CERÁMICA HISTÓRICA: PROPUESTAS DE ESTUDIO Y REPRODUCCIÓN, por Luis Larriba

KALATHOS DE EL PINAR DE CHERA

Los kalathos pertenecen a un tipo de piezas ampliamente difundidas en ambientes ibéricos.

En el valle del Ebro aparecen a partir del siglo III a. C. Beltrán al analizar las formas de kalathos procedentes de la ciudad de Azaila (Beltrán Lloris, 1976, 228)señala que los ejemplares de pequeño tamaño, perfil troncocónico y fondo poco levantado serían los más antiguos.

De cronología más avanzada serían los ejemplares de perfil cilindroide, como nuestra pieza, que a juicio de Beltrán corresponderían al siglo I a.C., época en la que en Azaila se generaliza esta forma.

Este tipo pasará con el tiempo al área correspondiente a la cultura celtibérica como queda constatado en los hallazgos de Belmonte (Cabré, 1909-10), Alto Chacón (Atrián, 1976), Contrebia Belaisca (Beltrán Martínez, 1980), o el recientemente recuperado en las excavaciones del castro de La Coronilla, en la misma localidad de Chera, tan sólo a unos centenares de metros de El Pinar con una cronología comprendida en la segunda mitad del siglo I a.C.

En el capítulo que hace referencia a los sistemas decorativos es de resaltar la clara relación del conjunto de El Pinar con respecto a focos tanto numantinos como a otros como a otros pertenecientes a la cultura celtibérica asentada en las tierras occidentales del Bajo Aragón.

Es observable una marcada tendencia geometrizante, que nada tiene que ver con los esquemas naturalistas de Azaila y los alfares de su entorno -y menos con los del mundo levantino-, caracterizados por complicadas composiciones a base de motivos vegetales, zoomorfos e incluso antropomorfos, combinados con otros tantos geométricos.

La decoración pintada de las cerámicas de El Pinar de Chera se podría encuadrar dentro de la tradición pictórica de una serie de poblados bajoaragoneses cuyo ámbito de influencia ha sido descrito por varios autores (Beltrán Martínez et alii, 1981,319), y que se caracterizaría por la casi total ausencia de temas naturalistas en detrimento de una gama de motivos geométricos, muy comunes al resto de las cerámicas ibéricas, pero que en conjunto forman una serie de composiciones peculiares.

Ciertos datos disponibles en la actualidad incitan a pensar que a partir del siglo IIa.C. se inicia una expansión hacia el interior de influencias culturales procedentes de los poblados plenamente iberizados de Levante y Bajo Aragón que incidirían de forma activa en las comunidades celtibéricas limítrofes.

Creemos significativo el paralelismo que muestran las cerámicas de El Pinar con respecto a muchos de los lotes cerámicos recuperados en poblados del ámbito cultural del que venimos hablando; en Contrebia Belaisca encontramos ramilletes hechos con pincel múltiple y series de meandros  asociados a formas notablemente parecidas a las que acabamos de estudiar.

En el poblado de Alto Chacón se documentan con frecuencia meandros en combinaciones geométricas junto a piezas del más claro estilo numantino. Atrián Jordán, en la publicación de los trabajos realizados en este asentamiento turolense recoge en el departamento IA el tema de triángulos flanqueados por volutas  -tema resultante de la degeneración de las hojas de hiedra de plena época ibérica- presente también entre las cerámicas indígenas de época postsertoriana de Numancia , e incluso en Azaila.

  Texto y dibujo de Jesus A. Arenas Esteban



Fotografías de Roberto Cardil

CERÁMICA DEL BRONCE DE FUENTE ESTACA

En el MUSEO DE MOLINA DE ARAGÓN el CURSO DE CERÁMICA HISTÓRICA va a trabajar con un vaso bitroncocónico de la edad del Bronce Final que apareció en la necrópolis de Herreria junto con el vaso carenado con el que estuvimos modelando la semana pasada. Son ejemplos de la cerámica de los Campos de Urnas de la cual tenemos un claro exponente en el yacimiento molinés de Fuente Estaca en el pueblo de Embid: formas con carena a media altura de la pared, cuello recto y decoración acanalada incisa realizada con un punzón de punta roma. 

Lo vemos representado en el dibujo y la fotografia de los fragmentos de Teresa Sagardoy




EL VASO DE LOS CABALLOS DE SANTORCAZ (MADRID)

En Santorcaz (Madrid), entre los siglos III y I a.C. los últimos carpetanos que, a pesar del imparable proceso de romanización, mantuvieron su identidad y sus señas indígenas, ocupaban un cerro estratégicamente situado. 

Hoy día conocemos ese cerro como El Llano de la Horca y es uno de los yacimientos de cuya excavación, investigación e interpretación se encarga el Museo Arqueológico Regional, en una intervención programada desde el año 2001 y co-dirigida por Enrique Baquedano, Gabriela Martens y Miguel Contreras, técnicos del Museo y por Gonzalo Ruiz Zapatero, Catedrático de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid. 

El Vaso de los Caballos es una cerámica decorada con un friso que representa a cinco caballos esquemáticos con un innegable estilo numantino.

Esta cerámica fue hallada en una de las campañas de excavación realizada por el equipo del Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid en el oppidum carpetano del Llano de la Horca.

Con motivo de la exposición que acaba de terminar, el Museo Arqueológico Regional ha editado un catálogo que, además de contener una explicación ampliada del recorrido escrita por los comisarios, incluye el proceso de creación de las ilustraciones de Arturo Asensio, que funcionan como uno de los pilares básicos de esta muestra. Estas ilustraciones han sido el resultado de un trabajo largamente concebido, en un diálogo continuo de los arqueólogos con el dibujante.


VASO CARENADO DE LA NECRÓPOLIS DE HERRERÍA (GUADALAJARA)

Esta semana en el CURSO DE CERÁMICA HISTÓRICA del MUSEO DE MOLINA DE ARAGÓN estamos trabajando con la técnica de modelado a bola y nuestro segundo modelo es un VASO CARENADO de la edad del BRONCE FINAL que apareció en la necrópolis de HERRERIA.

La Edad del Bronce es el período de la Prehistoria en el que se desarrolló la metalurgia de este metal, resultado de la aleación de cobre con estaño. El término, que acuñó en 1820 el arqueólogo danés Christian Jürgensen Thomsen para clasificar en tres edades las colecciones de la Comisión Real para la Conservación de las Antigüedades de Copenhague, sólo tiene valor cronológico en el Próximo Oriente y Europa, puesto que a la metalurgia se llegó a través de procesos distintos en las diferentes regiones del mundo. Su estudio se divide en Bronce Antiguo, Bronce Medio y Bronce Final.

En este taller nos está guiando el dibujo y la fotografía que nos ha proporcionado Teresa Sagardoy. Lo estamos modelando con un barro rojo de baja temperatura que tiene una fina chamota que le aporta una suave textura y que nos ayudará a soportar la violenta cocción a cielo abierto.

Es un precioso vaso que tiene las características propias del final del bronce: arranque de umbo, carena baja,asa de mamelón perforada, labio exvasado y decoración incisa.

El estudio de contextos arqueológicos era una posibilidad que nos planteamos a partir de la publicación de diversas necrópolis que habían utilizado este mismo procedimiento como, por ejemplo, en las tumbas 152 y 183 de Herrería en Guadalajara (Cerdeño, Marcos y Sagardoy, 2002), donde los resultados obtenidos se habían aceptado sin ningún tipo de objeciones a pesar de la aparente antigüedad que reflejaban una vez calibradas.

CUENCOS CAMPANIFORMES CON DECORACIÓN SIMBÓLICA

 


Estudio de la cerámica prehistórica en el Espacio Artístico A Cántaros. #ceramics #cerámicaprehistórica #campaniforme #cogotas #cardial #prehistoria #museos

LA CERÁMICA ARGÁRICA

  • Carla Garrido García
  • Carlos Velasco Felipe
  • David Gómez-Gras
  • Roberto Risch

El término "El Argar" hace referencia a una sociedad de la Edad del Bronce Temprano cuyo origen tuvo lugar en el sureste de la península ibérica entre los años 2200 y 1550 a.C. A lo largo de un período de aproximadamente 650 años, evolucionó hasta convertirse en uno de los primeros estados de Europa, organizado principalmente alrededor de una red de asentamientos en cerros fortificados. En su momento de máximo esplendor llegó a controlar un territorio de alrededor de 35,000 km2, basando su economía principalmente en la agricultura de secano extensiva, así como en el almacenamiento y distribución de cebada en grandes asentamientos en colinas que tenían un tamaño que oscilaba entre 1 y 5 hectáreas. Uno de los elementos más característicos y representativos de esta sociedad era su práctica funeraria altamente normativa, que incluía ofrendas específicas de cerámica y metales para diferenciar a los individuos en función de su género, edad y clase social. La desigualdad social y el control socio-político alcanzaron su punto máximo alrededor del año 1650 a.C. Sin embargo, apenas un siglo después, la civilización argárica colapsó, probablemente debido a revueltas sociales.

Un rasgo altamente característico de la materialidad de El Argar en su apogeo, es su cerámica bruñida y sin decoraciones. Ya a finales del siglo XIX, los hermanos Siret distinguieron ocho formas principales de cerámica.

Éstos han seguido siendo la base para el desarrollo de posteriores sistemas de clasificación. Las formas básicas incluyen cuencos abiertos (forma 1), cerrados (forma 2), vasijas globulares (forma 3), ollas tanto ovaladas como globulares con perfil en S (forma 4), formas carenadas de borde abierto (forma 5), recipientes bicónicos cerrados (forma 6), copas (forma 7) y vasos cilíndricos (forma 8). Estas cerámicas se documentan tanto en contextos domésticos como en funerarios. Si bien en éstos últimos no parece observarse un patrón en cuanto a la selección de tipos según sexo y edad, podemos decir que hay una cierta predilección hacia las cerámicas carenadas de forma 5, también llamadas tulipas.

A nivel morfométrico, la mayoría de las formas se fabricaron en diferentes tamaños, a excepción del tipo 6, un recipiente poco común y, por lo general, de tamaño mediano; el tipo 7, la copa, cuyo rango de capacidad volumétrica no excede, salvo raras excepciones y por poco, de los 2 litros; y, finalmente, el tipo 8, siempre de tamaño reducido, oscilando entre los 0,3 y 0,65 l.

En cuanto al resto de morfotipos, por lo que respecta a los modelos pequeños, éstos presentan capacidades que oscilan entre los 0,25 y 3 litros. Y, mientras que la variabilidad de la forma 1 tan sólo alcanza a la factura de fuentes de en torno a los 7 litros, los tipos 2, 3 y 5, se moldearon, en sus versiones de tamaño medio, como recipientes de hasta 30 litros, habiéndose documentado algunos ejemplares de la forma 5 cercanos a los 40 l. Finalmente, fue la forma 4, sobre todo en la fase de apogeo argárico (ca.1750 - 1550 a. C.), la que se emplearía y fabricaría como recipiente de almacenamiento de gran tamaño -el pithos argárico- habiéndose documentado ejemplares en torno a los 300 litros de capacidad.

Un aspecto que se ha destacado en la producción cerámica de El Argar "clásico" es su alto nivel de estandarización.

Independientemente del museo provincial que se visite, desde Alicante hasta Jaén o Granada, la cerámica de alta calidad datada entre aproximadamente 1950-1550 a.C., recuperada en todo el vasto territorio de El Argar, parece sorprendentemente similar. Y es que, salvo la forma 8, que podría considerarse un tipo excepcional, todos los demás tipos cerámicos se desarrollan a partir de la forma 1. Ésta, en consecuencia, podría ser interpretada como "la forma primigenia, matriz y motriz", puesto que en base a ella se desarrollan el resto de formas añadiendo una, dos o más variaciones. Así, los tipos 2 y 3 serían una forma 1 con borde reentrante, y las formas 5 y 6 serían una forma 1 a la que se le añadiría un cuerpo superior modelado por separado, entre otras transformaciones.

La falta de talleres de cerámica en los asentamientos conocidos de El Argar ha dificultado la identificación de las posibles fuerzas económicas e incluso políticas detrás de esta producción altamente normativa. Diferentes mecanismos y relaciones sociales pueden haber llevado a tal uniformidad formal y técnica:

a) una producción altamente especializada en un número limitado de talleres, desde donde se distribuían vasijas por todo el territorio de El Argar; 

b) alfareros y alfareras itinerantes que producían vasijas solicitadas por las diferentes comunidades;

c) la asignación de las ocho formas a funciones específicas;

d) la adaptación de (ciertos) recipientes cerámicos a capacidades estándar, como se requería para la centralización y redistribución de cereales en los asentamientos centrales y edificios de almacenamiento del territorio Argárico;

e) las connotaciones ideológicas y simbólicas asignadas a la producción y uso de cerámica. Sorprendentemente, estos factores impulsadores no se habían investigado completamente hasta hace poco mediante enfoques arqueométricos, como análisis petrográficos y tecnológicos de la producción cerámica, la identificación de residuos orgánicos en las vasijas, la estandarización volumétrica o el análisis del desgaste por uso.


Conjunto de cerámicas argáricas “clásicas” (formas 2 a 7) con la "forma matriz" (forma 1) resaltada en rosa.


CONCLUSIONES

Claramente, la monotonía de la cerámica de El Argar durante más de seis siglos en un territorio de hasta 35,000 km2 - la clásica “norma argárica”- no se puede explicar únicamente en términos estrictamente funcionales, sino en el ámbito de la estructura socioeconómica e ideológica de esta sociedad de la Edad del Bronce.

Con todo, la combinación de los resultados obtenidos por las distintas líneas de investigación muestran que existiría, siempre en coexistencia con una producción no tan normativizada que ha sido tildada de “doméstica”, y destinada posiblemente para el autoconsumo, un determinado grupo poblacional quizás, también, itinerantes, que trabajarían (a tiempo parcial o completo) bajo las directrices y supervisión de una élite dominante. A la vista que, en un sistema de parentesco basado en la exogamia femenina, como al que apuntan los estudios arqueogenéticos de la Edad de Bronce en Europa, la mayor parte de los conocimientos compartidos socialmente debieron encontrarse en manos de las mujeres, no parece descabellado plantear que fueron estas las responsables de la manufactura alfarera que tan claramente distingue El Argar del resto de la península ibérica.

Este grupo, en pos de garantizar la máxima eficiencia productiva, utilizó las materias primas más adecuadas: arcillas naturales, sin tratamiento alguno, procedentes de depósitos del Plio-Pleistoceno ricos en fragmentos metamórficos. De todo ello parece desprenderse la búsqueda intencionada de una determinada materia prima muy específica allende de los entornos más próximos de los poblados.

Así mismo, asentó unas bases o patrones métricos determinados a fin de producir los diferentes tipos cerámicos. 

Habrían sido estas especialistas las que, a partir de aproximadamente el 1950 a.C., y para permitir un almacenamiento

centralizado y la distribución diaria de alimentos básicos, principalmente cebada, llegaron a estar

técnicamente preparados para fabricar grandes pithoi (Forma 4) por encima de los 300 litros de capacidad, que se acompañarían de los mencionados “cuencos de medida y redistribución” para garantizar un registro contable y la distribución adecuada del excedente.

REGISTRO ARQUEOLÓGICO DE 2025: COGOTAS I


La cultura arqueológica de Cogotas I se desarrolla en la Meseta durante el Bronce Medio y Final. Aunque recibe su nombre del castro abulense de Las Cogotas, en cuya base fueron recuperadas unas pocas cerámicas y un hacha plana, fue Pérez de Barradas el que primero la identificó en los areneros del río Manzanares. No obstante, el verdadero mérito de su definición como cultura prehistórica se debe a Maluquer de Motes, quien, a mediados de los años cincuenta, reparó en la personalidad de sus cerámicas. Portadoras de unas abigarradas decoraciones geométricas realizadas mediante técnica incisa, excisa y de boquique, destacan por la incrustación de pasta blanca en sus superficies.

Salvo contados castros como Las Cogotas, el Cerro del Berrueco o Ecce Homo, la mayor parte de los yacimientos asimilables a este mundo se instalan en zonas llanas, ligeramente por encima de los niveles de inundación de los ríos, y se caracterizan por la poca entidad de sus estructuras domésticas (silos, cubetas o fondos de cabaña siempre excavados en el suelo), lo que ha impulsado la creencia de que correspondían a comunidades nómadas.

Técnica: Modelado pellizco y urdido
Acabado: Espatulado, bruñido, decoraciones incisas, excisas y boquique
Modelo de referencia: Cerámica del Bronce de la Meseta: Cogotas I

MODELADO MEDIANTE PELLIZCO
La técnica de modelado en cerámica mediante pellizco es una de las técnicas básicas para comenzar en el mundo de la cerámica. 

Esta técnica, utilizada de forma intuitiva por los humanos del neolítico, consiste en dar forma al barro presionándolo directamente con nuestras manos.

La técnica de pellizco es ideal para adiestrar las manos y empezar a interactuar con el material sin necesidad de instrumentos adicionales; solo barro y tus manos son suficientes. Este ejercicio es altamente recomendable para principiantes ya que mejora la destreza y la sensibilidad con el material.

Amasado del Barro:
Comienza amasando el barro para eliminar burbujas de aire y alinear las partículas. Corta un trozo de barro que no sea excesivamente grande y que puedas manejar cómodamente, y con ambas manos forma una bola de arcilla.

Dar forma a la Bola de Arcilla:
Coloca la bola de arcilla en la palma de la mano y con la otra mano, presiona con el dedo pulgar en el centro de la bola para crear un agujero, sin perforar el fondo. Cuando el agujero tenga aproximadamente 1,5 cm de profundidad, comienza a presionar hacia las paredes de la pieza desde el centro para agrandar el agujero.

Presionando el Barro:
Partiendo desde la base de la pieza, presiona desde la base hacia la boca de la pieza mientras la giras suavemente. Esto debe hacerse lentamente para que las paredes se vuelvan más altas y delgadas a medida que avanzas.

Controlando la Forma:
El truco para dominar la forma de la pieza es asegurarte de que siempre que presionas por un lado, uses una zona de la mano como muro de contención en la parte opuesta para evitar deformaciones no deseadas.


MODELADO MEDIANTE ROLLOS O URDIDO
En alfarería, se llama urdido al procedimiento de elaboración de una pieza siguiendo la técnica así denominada y consistente en socavar la “pella” o bola de barro con los dedos o la ayuda de un instrumento rústico o herramientas sencillas.​ El proceso, cuando se trata de piezas con alzado como las vasijas, se continúa añadiendo rollos o cilindros (“churros”) de arcilla con los que se van levantando las paredes del recipiente.

Esta técnica de modelado con las manos, sin ayuda del torno, usada aún en el siglo XXI en diversas zonas del planeta, ha sido práctica común representativa de la alfarería hecha por mujeres.​

Hasta el primer tercio del siglo XX fue técnica habitual entre los alfareros varones, conservada en aquellos talleres con torno no evolucionado, y era el procedimiento habitual para la fabricación de tinajas de grandes tamaños (siendo imposible tornear algo de esas dimensiones a veces colosales).[

ESPATULADO, RASCADO, ALISADO Y BRUÑIDO

El proceso que presentamos en la elaboración de una pieza de la cerámica del Rid es el tratamiento de la superficie. Con éste trabajo se pretende eliminar los defectos de elaboración, regularizar los contornos, alisar las superficies internas o externas y mejorar la textura. Para ello se pueden usar distintos instrumentos además de las manos como cuero, piedra, madera, etc. 

Su aplicación se suele realizar cuando la pieza está en dureza de cuero, una textura que imposibilita la manipulación de la misma pero permite su modificación mediante el rascado, el alisado, el espatulado y el bruñido.

El alisado es el más simple: se produce una redistribución de la pasta, eliminando grumos y elementos salientes, dejando la superficie lisa y mate.

Con el raspado se elimina una pequeña capa de pasta, ya que el objeto suele ser cortante, en la superficie blanda de la cerámica dando la sensación de estrías.

El espatulado es un método que pretende dar brillo o lustre y conseguir un acabado fino de la cerámica. Se practica con la pieza seca, pero sin cocer, y con un instrumento duro y áspero mediante un movimiento reiterativo de frotación, dejando por ello las marcas del movimiento.

El bruñido intenta obtener un efecto similar al del pulido: el brillo de la pieza. Sin embargo, se hace con un instrumento muy liso y suave, por medio de un movimiento unidireccional, cuando todavía está en estado semiseco.

DECORACIÓN DE LAS PIEZAS

Decoración incisa. Tanto el Diccionario de términos de arte de Fatás y Borrás, como el Diccionario de términos cerámicos y de alfarería de Antonio Caro Bellido, siguiendo a Gómez-Moreno, definen las técnicas de incisión como conjunto de «cortaduras o entalles» realizados presionando o hendiendo el barro antes de cocerlo, cuando «está a punto de oreo».


La decoración plástica consiste en la aplicación de rollos, mamelones o pequeñas asas a la pieza cuando se encuentra en dureza de cuero.

COCCIÓN REDUCTORA TOTAL O CARBONACIÓN

La carbonación en la cerámica nos llega desde las misma prehistoria. Durante este año, vamos a estudiar las piezas de los yacimientos de Cogotas I de la Edad del Bronce, culturas que realizaban carbonaciones lo que permitía que las piezas cerámicas realizadas tuvieran esa magia del negro metálico.

Lógicamente el color negro puede llegar de la coloración de las arcillas, incluyendo la utilización de pastas con gran cantidad de manganeso, pero la cerámica negra suele ser causa de una gran reducción o carbonación dentro del horno, generalmente realizado en arcilla roja de baja temperatura.


Algunas de las piezas así realizadas contrastan el bruñido de la pieza con la decoración incisa, excisa y impresa, que muestra mate sobre brillo en el resultado final.

La cerámica auténticamente negra requiere una ausencia total de aire y por tanto de oxigeno en el interior del horno. 

MODELOS DEL TALLER

Vaso Protocogotas u "Horizonte Cogeces" de entre los siglos XVI y XIII adne en el que se aprecia la ausencia de motivos excisos y boquique y predominan los incisos de espigas y reticulados. Aunque en este momento las decoraciones son más parcas y en pocas ocasiones cubren todo el cuerpo de la pieza, en esta caso hemos elegido un modelo burgalés de La Yecla en Santo Domingo de Silos como muestra.
El perfil carenado con inflexión alta y cuerpo inferior cuenquiforme.

Cuenco carenado con perfil en suave "S" perteneciente al Horizonte Cogeces o Protococotas

El perfil carenado con inflexión alta-media y cuerpo inferior cuenquiforme.

CERÁMICA VACCEA, VETONA, ARÉVACA Y CARPETANA

  • Técnica: Modelado a torno
  • Acabado: Retorneado, bruñido decorado a pincel
  • Modelo de referencia: Cráteras de Rauda Vaccea y Pintia



MODELADO EN TORNO
La técnica del torno es uno de los métodos más fascinantes y gratificantes en la cerámica. Si eres principiante y deseas aventurarte en este arte, aquí tienes una guía paso a paso que te ayudará a comenzar tu camino en el uso del torno de alfarero.

Corta la Arcilla: Toma una porción de arcilla del tamaño de una pelota de tenis (aproximadamente 1 kg es un buen punto de partida).

Amasa la Arcilla: Amasa la arcilla para eliminar las burbujas de aire y conseguir una textura uniforme. Esto también ayuda a que sea más manejable en el torno.

Centrado de la Arcilla
Coloca la Arcilla: Haz una bola con la arcilla y colócala en el centro del plato del torno.


Humedece tus Manos: Usa agua para humedecer tus manos y la superficie de la arcilla para facilitar el proceso.

Enciende el torno a baja velocidad.

Centrar la Arcilla: Con ambas manos, presiona la arcilla hacia abajo y hacia el centro. La idea es formar un montículo centrado en el eje del torno. Esto puede llevar tiempo, pero es esencial para lograr una forma uniforme.


Formación de la Pieza
Aplanar la Parte Superior: Una vez centrada, presiona hacia abajo en el centro con el pulgar, creando una depresión. Este será el fondo de tu pieza.

Levantamiento de las Paredes: Usa tus dedos para empujar suavemente hacia afuera y hacia arriba, levantando las paredes de la pieza. Mantén una presión uniforme y ajusta la velocidad del torno según sea necesario.


Ajusta la Forma: Continúa moldeando la arcilla hasta lograr la forma deseada (puede ser un tazón, una taza, etc.). Asegúrate de que las paredes tengan un grosor uniforme.


Refina los Bordes: Usa una herramienta de modelado o tus dedos para alisar el borde y darle la forma final.

Limpiar la Superficie: Con una esponja húmeda, limpia cualquier exceso de arcilla y suaviza la superficie.

Deja Secar: Una vez que estés satisfecho con la forma, deja la pieza en el torno para que se seque un poco, luego retírala con cuidado.


DECORACIÓN DE LAS PIEZAS

Decoración incisa. Tanto el Diccionario de términos de arte de Fatás y Borrás, como el Diccionario de términos cerámicos y de alfarería de Antonio Caro Bellido, siguiendo a Gómez-Moreno, definen las técnicas de incisión como conjunto de «cortaduras o entalles» realizados presionando o hendiendo el barro antes de cocerlo, cuando «está a punto de oreo».

La decoración plástica consiste en la aplicación de rollos, mamelones o pequeñas asas a la pieza cuando se encuentra en dureza de cuero.

Decoración a pincel de pigmentos y barbotinas
En este curso se analizaron las características, manejo y cuidados de los diferentes tipos de pinceles, pinceletas y brochas, además de conocer las diferentes técnicas tradicionales para el dominio de la pincelada.


Uno de los objetivos principales del taller es difundir la cerámica tradicional del Territorio Vacceo y celtíbero y que tanto profesionales como aficionados conozcan cuales son las técnicas utilizadas para conseguir piezas tradicionales.


COCCIÓN OXIDANTE
Las piezas de esta fase del curso, son cocidas en un ambiente que reserva, dentro del horno, una cantidad excedente de oxígeno libre que permite la completa combustión y oxidación de los minerales y materiales de la pasta. Esto se consigue con una corriente o tiro de aire que evita que el fuego se ahogue y genere humo. La cocción oxidante consigue por lo general, pastas de color anaranjado o rojo intenso, aunque también marrón de diversas tonalidades, dependiendo de los componentes de la arcilla.

CERÁMICA DE CAMPOS DE URNAS
En el CURSO DE CERÁMICA HISTÓRICA del GEOPARQUE DE LA COMARCA DE MOLINA DE ARAGÓN estamos trabajando con la técnica del grafitado. 

Es una técnica propia de ambientes arqueológicos situados en el final de la edad del bronce y comienzos de la edad del hierro asociados a los Campos de Urnas. Consiste en utilizar el grafito con distintos fines: el más común es recubrir las piezas con grafito diluido en agua solo o , mejor, mezclado con una arcilla a modo de engobe que posteriormente se bruñe consiguiendo un brillo metálico espectacular. Otro uso que vemos en las cerámicas arqueológicas el del grafito usado como pigmento negro metálico con el que se trazan motivos geométricos  sobre fondo rojo oxidante.

El problema técnico que surge en la utilización del grafito es que es un mineral compuesto de carbono cristalizado que puede descomponerse en el horno en atmósfera oxidante por lo que podemos deducir que las piezas hay que cocerlas en atmósfera reductora, y las que aparecen decoradas con trazos de grafito sobre fondo rojo oxidante debieron ser decoradas después de ser cocidas en atmósfera oxidante aplicado el grafito mezclado con un adhesivo orgánico como la clara de huevo. Algunas piezas presentan un color metálico plateado que pudo ser logrado con el añadido de ceniza al pigmento de grafito postcocción.



CERÁMICA CALCOLÍTICA DE PORTUGAL


PRUEBAS DE ESMALTE PARA VASOS

Resultado de los esmaltes de harina de Rutilo y un 10% de óxido de hierro para la pareja de arriba y óxido de cobalto para la de abajo



Pruebas de engobes sobre Gres CH de @vicentediez1920 y @terradebuño a partir de una base de arcillacde bolas y:

. Pareja 1, 10% de bióxido de titanio
. Pareja 2. 10% de harina de rutilo
. Pareja 3. 10% de Borax



Resultado de las pruebas de engobes de alta



Aplicación de esmalte Shino sobre las pruebas de engobes previas. RESULTADOS



CURSO DE CERÁMICA MEDIEVAL
El estudio de la cerámica constituye en la actualidad uno de los principales elementos del análisis arqueológico para época medieval. En el CURSO DE CERÁMICA MEDIEVAL, vinculado a la puesta en marcha de nuevas actividades relacionadas con el castillo de Peñaranda de Duero se plantea una metodología de trabajo teórica y práctica desde dos aspectos cuya complementariedad ha demostrado ser de una gran eficacia científica: el estudio arqueológico y tecnológico.

Lo que puedes encontrar:

  • PRESENTACIÓN
  • Ataifor en cobre y manganeso
  • Técnica de esgrafiado
  • Técnica de la cuerda seca

PRESENTACIÓN

Desde la perspectiva arqueológica se estudiarán las distintas formas cerámicas de  la misma fortaleza peñarandina y comparadas con otros núcleos de población medieval. Fruto de estos estudios podemos acercarnos a los modos de vida y a la organización de la sociedad desde las actividades más cotidianas hasta las más complejas. En este punto l@s alumn@s realizarán prácticas de elaboración, decoración y esmaltado de la cerámica medieval. 

Desde la perspectiva tecnológica, se pondrá en conocimiento del alumnado los procesos y las técnicas de fabricación de la cerámica en aquellos aspectos que son relevantes para su estudio. El conocimiento del ciclo productivo, los procesos de conformado manual o a torno, los distintos recursos de tratamiento de la superficie con y sin vidriado, etc. 

Todo ello posibilitará al alumnado acercarse con mayor criterio al estudio de la cerámica y le permitirá desde una estrategia integradora adquirir un alto conocimiento de estos objetos y de su contexto social. 

ATAIFOR EN COBRE Y MANGANESO

Ataifor torneado en arcilla con decoración en cobre y manganeso sobre cubierta blanca. Cocción oxidante a 980° en horno de gas.

En general, en el mundo de la cerámica andalusí se designa como ataifor a un cuenco mediano o grande, habitualmente vidriado por ambas caras y decorado en su interior; un contenedor de comidas preparadas para varios comensales que se iban sirviendo de esta gran fuente y cuyo uso se generalizó a lo largo del siglo X.

La cerámica denominada "cobre y manganeso" (verde y negra), agrupa diversas piezas alfareras cuya principal característica es el contraste entre el negro-morado de manganeso y el verde de cobre con la pasta blanca de base o engalba.​ Se desarrolla en Al-Ándalus durante el emirato independiente y sobre todo en el califato (siglo X). La ciudad palatina de Medina Azahara, en Córdoba, se considera su principal foco.

Simbolismo del color en el mundo islámico

La cerámica verde y manganeso juega con tres colores que en la cultura islámica son encarnaciones cromáticas de un simbolismo político-religioso:

  • Blanco.- Claridad, lealtad, poder.
  • Negro.- Austeridad, poder, dignidad.
  • Verde.- Felicidad (color del pueblo árabe)

Trasladado a la dinastía Omeya, ese juego cromático sintetizará su plenitud político-cultural:
  • Blanco.- Color de la dinastía Omeya.
  • Verde.- Color del profeta Mahoma.
  • Negro.- Recurso técnico sin significación.
El verde y manganeso, cerámica asociada al lujo palatino, entra en la península ibérica en el siglo X (hacia 900) imponiéndose en la decoración de las vajillas de Madīnat Al-Zahrā e Ilbira (Granada). Los primeros alfares con vestigios arqueológicos se sitúan en Priego de Córdoba, Murcia, Valencia, Zaragoza y Balaguer.​

En el Califato cordobés, la cerámica verdimorada está documentada desde la segunda mitad del siglo X, hasta el final del XI. Fue sustituida por la técnica de la cuerda seca, el esgrafiado (que en los alfares murcianos se resuelve con un simple contraste de blanco y negro) y la austeridad almorávide y almohade reflejada en el verde monocromo de focos como el de Denia.

TÉCNICA DE ESGRAFIADO
Esta es una de las formas más trabajadas en la elaboración de cerámica medieval. Consiste en aplicar sobre la arcilla de una pieza sin cocer, a ser posible en dureza de cuero, un engobe que se diferencie lo suficiente de la arcilla empleada en el modelado y con una herramienta determinada, raspar la superficie de manera que se vea el fondo.

Dependiendo del tipo de esgrafiado que vayamos a hacer, elegiremos una herramienta u otra. Así para un dibujo de líneas finas, rascaremos el engobe con la punta de un punzón hasta llegar a la arcilla. Por contra, si queremos esgrafiar una decoración más gruesa como podría ser un diseño arbolado, podemos utilizar un rascador de cabeza fina, que permitirá hacer un esgrafiado mayor. Una tercera opción es la de dibujar un motivo y esgrafiar el fondo de la decoración en lugar de ésta. Esta opción es conocida como esgrafiado en negativo.

Las rebabas que quedan al hacer el esgrafiado se pueden eliminar pasando suavemente una brocha, una vez se hayan secado la arcilla y el engobe aplicado.

Las piezas esgrafiadas se cuecen dando lugar a un acabado mate.

Si queremos un acabado brillante, procedemos a bizcochar la pieza tras el esgrafiado. Esta primera cocción se llama bizcocho. Después se aplica un esmalte que aunque puede ser colorante, debe tener un marcado resultado transparente. Después, la pieza se cuece a su temperatura normal.

Otra forma de conseguir un resultado ligeramente brillante sin utilizar esmalte consiste en bruñir la pieza después de hacer el esgrafiado cuando se encuentra en dureza de cuero.

En el siglo XII, en el mundo andalusí se esgrafiaba aplicando una capa de manganeso sobre loza blanca, de manera que al arañar el óxido negro de manganeso, se conseguían motivos blanquecinos con un gran contraste.

TÉCNICA DE LA CUERDA SECA

La técnica de la cuerda seca es un procedimiento que se utiliza para decorar la cerámica, esencialmente en el vidriado de la azulejería.​ Primero se traza un dibujo a pincel con una mezcla de materia grasa y óxido de manganeso, posteriormente en los espacios delimitados por ese trazo, se aplican los colores que producen la decoración final.​ El primer trazo a pincel evita que los colores aplicados en el segundo paso se mezclen. Dentro de la técnica existen al menos tres variantes: cuerda seca plana que es la más habitual, cuerda seca hendida y cuerda seca de refuerzo.​

La cuerda seca puede ser parcial o total dependiendo de que la decoración cubra toda la superficie de la pieza cerámica o parte de ella. Evita que haya mezcla de colores durante la cochura. Cuando la separación cromática de los motivos decorativos se consigue abriendo previamente surcos en la pieza que posteriormente se rellenan con una mezcla de manganeso con un medio graso como el aceite de linaza, el procedimiento se denomina cuerda seca hendida. Posteriormente, con los colores predeterminados se llenan los espacios que quedan entre las líneas.​

La técnica de la cuerda seca hendida no debe confundirse con la de cuenca o arista.​ En esta última se utiliza un molde para hacer huecos en la arcilla cuando todavía está blanda; esos huecos se rellenan luego con esmalte de color.​ El molde aseguraba la repetición fiel del motivo, por lo que se empleó con frecuencia para la realización de azulejos.​

CURSO DE AZULEJERÍA DE PEÑARANDA DE DUERO

La utilización de la cerámica como elemento de decoración arquitectónica proviene de Oriente, en donde se tienen noticias de su empleo desde finales del tercer milenio a. C.

Habrá que esperar hasta el nacimiento del Islam y la expansión de su cultura, para ver cómo se difunde el gusto por los revestimientos cerámicos vidriados por todo el Mediterráneo a partir del siglo VIII. En la península ibérica el gusto por la decoración cerámica llegó a través de al-Ándalus, en donde ya encontramos ejemplos de utilización del sistema de cubrición parietal con azulejos en fechas muy tempranas como, por ejemplo, las placas colocadas en la bóveda de la maqsura de la mezquita de Córdoba, realizada en tiempos de al-Hakam II (961-976). Posteriormente, ya en el siglo XII, el alicatado llegó hasta el sur de la península vía Marruecos con los almohades, aunque la máxima expresión de esta técnica se desarrolló en la Granada nazarí a partir del segundo tercio del siglo XIII.

Evolución tecnológica

Por lo que respecta a la técnica más antigua: el alicatado, su elaboración requería un gran trabajo y especialización. Además de conocer los secretos del vidriado cerámico, los alfareros debían de tener destreza en el arte de la geometría y un excelente gusto a la hora de concebir diseños con los que decorar las fachadas e interiores de los edificios. El primer paso consistía en elaborar unas placas de barro que se recubrían con óxidos que, tras su cocción, presentaban un acabado vítreo.

Posteriormente, esas placas se recortaban, dando como resultado la creación de un variado elenco de formas geométricas denominadas, al igual que en las labores de yesería y carpintería, sinos, almendrillas, zafates, candilejas… Ya por último, esas piezas recortadas se unían en complicados motivos geométricos con los que se revestían zócalos de paredes de exterior e interior, alfices de puertas y ventanas o fuentes y pavimentos de patios y salas.

Esta complicada técnica de recortar placas vidriadas fue cayendo en desuso a medida que en los obradores mudéjares comenzó a proliferar la elaboración de azulejos.

Los alfareros comenzaron a copiar los mismos motivos geométricos del alicatado en piezas cuadradas, dibujándolos sobre la superficie con un pincel impregnado con una materia grasa mezclada con óxido de manganeso. Tras su paso por el horno, esos trazos quedaban en resalte, formando celdillas estancas que se podían rellenar con otros óxidos minerales empleados para decorar las piezas. De este modo se desarrolló la técnica hoy conocida como cuerda seca, con la que se consiguió abaratar costes y agilizar la fabricación. Aunque en el sur de la península se conoce su producción desde, al menos, el siglo XIV, lo más probable es que la técnica llegara a Castilla y León a partir del último tercio del siglo XV, durante el reinado de los Reyes Católicos, difundida desde la ciudad de Toledo.

Coincidiendo en el tiempo con el máximo esplendor de la cuerda seca, hacia el 1500 comenzó a surgir una nueva técnica en los alfares mudéjares, y también cristianos, que simplificaba, aún más, el proceso de elaboración del azulejo, llamada de arista o cuenca. Simplemente con aplicar sobre el barro fresco una matriz de madera, previamente tallada con el motivo decorativo deseado, se conseguía el mismo efecto que con la cuerda seca, pero con una mayor rapidez. La aplicación de los esmaltes sobre la superficie “aristada” continuaba siendo manual, aunque se evitaba, en la mayoría de las ocasiones, el retoque a pincel de cada una de las piezas que requería la técnica anterior. Además de por el abaratamiento de costes, la rápida y gran difusión que alcanzó esta técnica también se debe a la llegada del Renacimiento y a la revolución en cuanto al diseño que propició. Los primeros azulejos de arista llegaron a Salamanca, Ávila y, posiblemente, Valladolid desde Toledo, aunque rápidamente comenzaron a producirse en las alcallerías de Valladolid y Salamanca, desde donde se difundieron al resto de provincias.

Finalmente, la aparición en el siglo XVI de la última técnica de elaboración de azulejos: la plana pintada supuso la definitiva ruptura con los modos de fabricación andalusíes-mudéjares medievales. Su llegada a la península ibérica se produjo al mismo tiempo que las ideas y el repertorio decorativo del Renacimiento italiano, de la mano del azulejero Francisco Niculoso Pisano. En su desarrollo, además de los necesarios conocimientos en materia de alfarería, se requerían la técnica, sensibilidad y gusto de un pintor de tabla o lienzo. No en balde, lo que en realidad se hacía no era otra cosa que aplicar con un pincel colores sobre la superficie de un azulejo que, previamente, había sido bañado con un esmalte blanco de base estannífera. De esta manera, se conseguía realizar azulejos seriados con los que revestir zócalos de paredes y frontales de altar. Aunque también obras únicas, en muchas ocasiones auténticos cuadros sobre cerámica, dependiendo de la mayor o menor pericia de los maestros, dispuestas en retablos, frontales de altar de iglesias y en los zócalos de los palacios de nobles y comerciantes.

En el curso de azulejería vamos a trabajar tanto con azulejos ya creados y bizcochados para su decoración a color y esmaltado como en la elaboración de algunos modelos que han llegado hasta nuestros días desde la Edad Media.

FUENTE DOCUMENTAL

  •  Apuntes sobre azulejería en Valladolid. De los alcallares del barrio de Santa María a los maestros talaveranos. Por Manuel Moratinos

Lo que puedes encontrar:

  • PRESENTACIÓN DEL CURSO
  • MOLDES PARA TÉCNICA DE CUENCA O ARISTA EN AZULEJERÍA en la Escuela de Folklore de la Diputación de Guadalajara
  • TERMINOLOGÍA CERÁMICA EN LA DECORACIÓN HISPANOMUSULMANA


PRESENTACIÓN DEL CURSO

Os presentamos en nuevo Curso de azulejería tradicional. En él repasaremos las técnicas pictóricas tradicionales dentro del mundo de la cerámica: la cuerda seca, sobre cubierta, bajo cubierta, cuenca y arista, moldeado y socarrat. 

Esta nueva actividad invita a contribuir en el diseño de una colección de azulejos inspirados en la tradición cerámica de la cuerda seca del siglo XV. Empleando técnicas de crea­tividad, diseño condicional y design thinking, también se trabajará en la creación de versiones más contemporáneas de los azulejos de esa época.

El objetivo es trabajar en un concepto de colección flexible y experimental para crear una piel gráfica con los azulejos. L@s participantes podrán jugar con la experimentación, la aleatoriedad y la composición a partir de la deconstrucción de los azulejos tradicionales.

En cada una de las técnicas nos detendremos para hacer una práctica general y una pieza tipo mural teniendo en cuenta aplicaciones clásicas de las mismas como la técnica del verde y negro (cobre y manganeso) gótico-mudéjar o la cerámica verde y azul de fajalauza.

La parte del curso destinado al estudio y ejecución de socarrat, pintados en dos colores con rojo, negro y su base en blanco con un resultado final que permite conocer una cerámica de una gran estética medieval y diseñada y decorada con dibujos donde se muestran tradiciones, costumbres y leyendas de la época.

COMENZAMOS...

ELABORACIÓN DE AZULEJOS CON PLANTILLAS


MOLDES PARA TÉCNICA DE CUENCA O ARISTA EN AZULEJERÍA en la Escuela de Folklore de la Diputación de Guadalajara




Para describir el proceso de elaboración de azulejos de cuenca o arista conviene comenzar reproduciendo el texto de don José Aguado Villalba en el que describe la técnica en los siguientes términos.

"A lo largo de la historia de la Humanidad se van repitiendo procesos semejantes; sistemáticamente se tiende en todo a la simplificación, a hacer cosas similares, con menos complicación, con menos trabajo, en una palabra. Por eso, del alicatado se pasa a la"cuerda seca", y de ésta (imitación del primero) a la técnica de arista o de cuencas, semejante a la "cuerda seca". Dos procesos para atenuar el trabajo, pesadilla del hombre.

El primer procedimiento empleado en el tipo de arista, fue el uso de una plantilla o molde de madera (tal vez, de barro cocido), en el que iba en relieve el diseño, de forma que, presionando con el molde al azulejo, aún blando, quedaba el dibujo marcado. Así, en las superficies poligonales comprendidas entre las líneas de este diseño, es donde se aplica el vedrío, que queda separado por un canalito hundido que se pinta en negro con manganeso. Las líneas geométricas eran así mucho más perfectas que las de "cuerda seca", lográndolo, en cambio, con obreros mucho menos expertos. Esta técnica recibe el nombre de Cuerda Seca Hendida. En la actualidad estos ejemplares son bastante raros.

La segunda y definitiva modificación de esta técnica se logra con molde, en el que va grabado el motivo decorativo con una herramienta puntiaguda, que produce un canalito de unos 2 mm. de profundidad, y que luego, al comprimir fuertemente el barro tierno sobre él, reproduce fielmente el diseño de esta medida, lo que permitirá posteriormente, una vez efectuada la primera cocción, el esmaltado, de una forma mucho más rápida, menos cuidadosa y de mejor resultado que en la "cuerda seca". Esta técnica se emplea desde mediados del XV hasta el primer tercio del XVII, aproximadamente. Predomina esta técnica en el azulejo de estilo mudéjar y en el renacentista."

La técnica de arista aparece de nuevo en el siglo XIX de la mano de los Hermanos Jimenez Izquierdo que comienzan a fabricarlos con moldes metálicos acoplados a la prensa hidráulica.



En la ESCUELA DE FOLCLORE de la Diputación Provincial de Guadalajara contamos con una importante colección de moldes para la reproducción de los azulejos más usados en nuestro entorno.
Estos moldes han sido fabricados sobre una plancha de madera de haya o roble (el pino no sirve porque deja marcadas las vetas) se ha gravado el dibujo del azulejo que se quiere reproducir al revés para que al imprimirlo salga al derecho. Para gravar el dibujo se ha utilizado una gubia en forma de uve, o "gubia esquina" dándole una profundidad de unos 2 mm. El tamaño del dibujo tiene que ser aproximadamente el 8 por ciento mayor para compensar la merma de secado. Una vez grabado el dibujo, se recorta el perfil exterior y se refuerza el molde encolando otra plancha con unos rebajes a modo de asas para poder despegar después de la impresión.

Una vez fabricado el molde necesitamos una maza de madera o de goma (preferible) para estampar el molde sobre el barro , un salero para espolvorear arcilla en polvo sobre el molde y sobre la mesa de trabajo y una espátula para recortar los bordes una vez estampados los azulejos. El trabajo de impresión se realiza sobre planchas de barro fresco que previamente se han cortado con una cuerda de guitarra atirantada sobre unos listones de 15 mm. Este grosor es imprescindible en las piezas hechas a mano ya que si es menor se alabean al secar.

Los azulejos estampados se cortan con los bordes inclinados en forma de artesa para casen bien los dibujos. Los azulejos antiguos están estampados dentro de cajas en forma de artesa, con lo que cogían la forma al ser estampados . Las piezas ya fabricadas se secan con cuidado y se bizcochan a 980º, luego se esmaltan con peras de goma con agujas y se cuecen otra vez a 980º.



TERMINOLOGÍA CERÁMICA EN LA DECORACIÓN HISPANOMUSULMANA

1- ALICATADO. Composición cerámica para recubrir muros o solerías, formada por finas cintas recortadas de losetas vidriadas monocromas que integran un alicatado, al modo de teselas romanas clásicas, conforme a un diseño previo que puede ser geométrico, vegetal o epigráfico.

En el siglo XV, los alicatados derivaron en piezas de barro cocido, que obtenían a molde y encajaban entre sí, lo que facilitaba en gran manera la labor de colocarlos.

2- ALICERES. Cintas o verduguillos para recuadra tableros y los que formaban los mosaicos o alicatados.

3- ALIZARES. Piezas rectangulares cúbicas con un canal interior a lo largo, que sirven para colocar en los ángulos de los muros, aristas de fuentes, bancos, alféizares, etc.

 

4- AZULEJO. Masa de barro, de forma generalmente cuadrada de diferentes gruesos, con una cara alisada, cocida una sola vez cuando va bizcochado y dos si presenta decoración esmaltada; usado para revestir paredes, solados, etc.

Consta de "al" que significa en árabe "la" y de "zuleycha", que significa ladrillo :"alzuleycha".

5- AZULEJO DE CUENCA O ARISTA. Aunque su nombre es de "labores". Azulejo en el que, una vez oreado, se reproduce con molde el dibujo o "labor", que, trazado en ranuras en éste, queda en aquél con aristas o cuencas, las que se rellenan una vez cocido con colores esmaltados para conseguir una imitación de los alicatados y los decorados con cuerda seca, tras una segunda cochura.

6- BICOLOR. decoración con dos colores. El empleo del verde y negruzco aparece en las decoraciones vidriadas califales y con esmalte en las postrimerías del siglo XIII.

7- COCIDA, JUAGUETEADA O BIZCOCHADA. Nombre que recibe la obra de tierra o barro tras la primera cochura, quedando definitivamente sólida en su forma, pero porosa.

 

8- CUERDA SECA. Decoración de espacios circunscritos trazados con grasa y manganeso y rellenados con colores esmaltados. En arquitectura fué una forma de simplificar el duro trabajo del alicatado.

9-DORADO O REFLEJO METÁLICO. Imitación de los reflejos del oro mediante la aleación de plata, cinabrio, sulfato de cobre, óxido de hierro y azufre.

10-ENGALBA O ENGOBE. Mezcla de tierra blanca o de color, (no vitrificable) y agua, que se aplica sobre toda o parte de la pieza de obra de tierra, para cubrir el color de ésta y decorarla o trazar dibujos sobre ella.

11- ESMALTE BLANCO O BARNIZ ESTANNÍFERO. Cubierta aplicada a la obra de tierra cocida, por inmersión o vertido. Sobre esta cubierta, en crudo, se decora con los óxidos metálicos con fundente.

12- INCISA O ESGRAFIADA. Decoración obtenida al sacar la engalba o bien el color que se ha aplicado a la superficie con una pluma, punzón, espátula o cuchillo, o bien hendiendo el barro, antes de cocerlo.

13- MONOCROMA- La pieza vidriada o esmaltada toda ella con un solo color, como eran los citados azulejos para los alicatados.

 
 
14- VIDRIADO TRANSPARENTE, "VEDRÍO" O BARNIZ PLÚMBEO. Composición de plomo,arena y sal común, fundido y bien molido, que mezclado con agua se aplica, por inmersión o vertido a la obra con decoración (con engalba o sin ella) o sin aquélla proporcionándole al vidriarse brillo y gran transparencia, así como impermeabilización. Incorporándole un óxido metálico, queda coloreado.

AULA DE FORMACIÓN ARQUEOLÓGICA: VIVIENDA SOTEÑA


El territorio donde se asienta Peñaranda de Duero, es una zona fronteriza entre dos mundos en el que menudearon, convenientemente dispersos, una serie de grandes asentamientos, de entre 15 y 20 hectáreas de extensión por término medio, que habrían venido a sustituir a las más numerosas aldeas soteñas y a los pequeños castros en altura, cuya población debió ser alentada, u obligada, a instalarse en las nuevas poblaciones.

Así, Pintia y Ravda en territorio vacceo y Kolouniaco y Secontia Lanka en el arévaco se convierten en auténticos núcleos urbanos que, a decir de los textos clásicos, pudieron albergar miles de guerreros y en los que se organizaba y desde los que se controlaba la actividad política, económica y social; es más, el hecho de que los mismos textos señalen que los romanos orientaban sus campañas contra ciudades concretas permitiría hablar de auténticas ciudades-estado hegemónicas, la suma de cuyos territorios respectivos configuraría la existencia de una región de gentes vacceas o arévacas en contraposición a la posible idea de una nación vaccea o celtíbera.

En los bordes del espacio vacceo y arévaco, en las tierras fronterizas donde está en la actualidad Peñaranda de Duero, se responde también a este mismo patrón de poblamiento junto a las ciudades celtíberas situadas al oeste del sistema ibérico y, de la misma forma, la Brigeco astur en el oeste y Salmantica en el suroeste ya fuera ésta vaccea o vettona.

Pero la base de estos pueblos, según los estudios más recientes, se inscriben en la evolución indígena que desde el Bronce final y sobretodo durante la primera Edad del Hierro constituyen la cultura denominada "Soto de Medinilla". Son antiguos poblados cuya población fue absorbida por las nacientes ciudades cercanas por su valor estratégico.

En el mapa, se muestran las poblaciones conocidas de la cuenca del Duero durante la segunda Edad del Hierro y que tienen sus orígenes en la cultura soteña y Cogotas. 53, Pinilla Trasmonte; 54, Arauzo de Torre; 55, Kolounioku, única romanizada mediante la creación de la vecina Clunia; 56, La Vid y ya en territorio vacceo, 57 y 58 Ravda y Pintia.

La base de todo ese mundo que más tarde desemboca en las culturas celtibéricas y vacceas en este lado del Duero, tiene su base en el mundo de El Soto de Medinilla. A partir de un cierto momento, las gentes que habitaban en las viejas aldeas soteñas se fueron concentrando en un reducido número de asentamientos. De los poblados del Soto que desaparecieron, muchos no llegaron a conocer el torno cerámico y en otros aparecen escasísimos vasos torneados "celtíberos" que delatan el preciso momento de su desaparición, cuando el torno comenzaba a implantarse, durante la segunda mitad del siglo V a.c.



Hemos desplazado las piedras que servirán de cimientos para la colocación, sobre ellas, de los adobes y en una profunda fosa las hemos integrado con argamasa.



Hemos elegido este periodo por ser, en muchos aspectos, más desconocido que los periodos posteriores vacceos y celtíberos con excelentes aulas arqueológicas en Garray, Clunia, Roa, Peñafiel y Padilla de Duero.

También como enlace entre dos mundos en un momento en el que el complejo arqueológico soteño estaba perdiendo sus señas de identidad y empezaba a aceptarse elementos foráneos como las cerámicas decoradas a peine inciso que con anterioridad eran mucho más escasas y ahora conocen un desarrollo local, con motivos decorativos de peine impreso.

Los cambios previos a la implantación del torno pueden ser considerados como la base del nuevo periodo; un principio, además de un final. La elaboración de vasos torneados sólo tuvo éxito tras asentarse otros cambios previos y profundos y sólo allí donde éstos tuvieron lugar. La concentración urbana fue una de las transformaciones más visibles, pero ella misma se fundamenta en innovaciones técnicas, que dieron lugar a un incremento de la productividad y a un desarrollo económico. Debió de ser en el ambiente de apertura que se pone de manifiesto en la importación de vasos ibéricos y de las producciones decoradas a peine (que venían teniendo éxito al sur del Duero, pero que hasta ese momento
no habían calado en el cerrado ámbito soteño), cuando se incorporó un elemento capital que pudo ser la base del proceso: la reja de arado de hierro, unida a la generalización de los útiles de este metal.
La colocación de los adobes buscando un diseño atractivo y posible dentro de la cultura soteña.

Después, con unos jóvenes troncos, hemos trenzado un soporte para la futura cubierta.


El material elegido ha sido la esparagaña, cosechada junto a los ríos, recortada y atada para su transporte 



Una vez en el terreno, se comienza a coser de abajo arriba los haces de esparagaña a nuestro trenzado.



A la par, aprovechamos para iniciar la decoración interior mediante dibujos geométricos sacados de un estudio arqueológico de una vivienda de Soto de Medianilla.




Una vez culminada la cubierta, damos los últimos retoques, colocamos la cerámica pertinente y limpiamos la zona para poder mostrarlo en condiciones.


Nuestro proyecto presenta una vivienda de este periodo prehistórico donde se desarrolló una rica y variada producción cerámica a mano que incluye, desde las especies decoradas con barrocas impresiones “a peine” hasta piezas decoradas mediante escisiones a "punta de navaja" que tienen sus raíces en la cultura de Cogotas, pasando por aspectos decorativos como las incisiones en punto y raya o boquique. (2)

La utilización del molino barquiforme, la cerámica cocida en hornalla en atmósfera reductora que le da su aspecto ennegrecido, las paredes de adobes y tapial cuyo interior está pintado en colores rojo, blanco y negro, y la utilización de un banco corrido que rodea gran parte de la estructura en su interior son elementos que darán forma a este nuevo Aula dedicado a la primera Edad del Hierro con conexiones a las culturas que les precedieron y con especial interés al ajuar funerario campaniforme encontrado en Peñaranda de duero en 1994.


La forma, acabado y decoración de estas piezas cerámicas las pone en relación con la función de presentación de alimentos. Las formas inestables con decoraciones que parten del fondo del recipiente y la combinación de técnicas excisa y boquique caracterizan un conjunto interpretado en estos momentos como elemento representativo en el desarrollo de los actos sociales del grupo. La cerámica "de mesa" ha servido como principal referente de la cultura de Cogotas I, desarrollada en la Meseta a partir de un sustrato local. La utilización conjunta de las técnicas excisa y boquique es característica de las cerámicas de Cogotas I, teniendo ambas su raíz en cerámicas campaniformes del grupo Ciempozuelos y en cerámicas neolíticas respectivamente.



CURSO DE CERÁMICA HISTÓRICA, por Luis Larriba y José Palacio
Lo que puedes encontrar:
  • CERÁMICA CAMPANIFORME 
  1. CAMPANIFORME DE VILLAYERNOS DE MONQUILLAS (BURGOS)
  2. CAMPANIFORME DE TABLADA DE RIDRÓN (BURGOS)
  3. CAMPANIFORME DE QUINTANILLA DEL AGUA . PAULEJAS  (BURGOS
  4. CAMPANIFORME DE SAN FERNANDO DE HENARES (MADRID)
  5. CAMPANIFORME DE QUINTANADUEÑAS - FUENTE CELAYA (BURGOS)
  6. CAMPANIFORME DE POZA DE LA SAL (BURGOS)
  7. CAMPANIFORME DE PEÑARANDA DE DUERO (BURGOS)
  8. CAMPANIFORME DE PEÑA AMAYA (BURGOS)
  9. CAMPANIFORME DE PEDRAJAS DE SAN ESTEBAN (VALLADOLID)
  10. CAMPANIFORME DE MORADILLO DE SEDANO (BURGOS)
  11. CAMPANIFORME DE MONTESA, SANTA DE LA FONT DE LA FIGUERA
  12. CAMPANIFORME DE MONASTERIO DE RODILLA (BURGOS)
  13. CAMPANIFORME DE FUENTE OLMEDO (VALLADOLID)
  14. CAMPANIFORME DE EL ACEBUCHAL (SEVILLA)
  15. CAMPANIFORME DE CELADA DE PEÑUELAS (BURGOS)
  16. CAMPANIFORME DE ALMENARA DE ADAJA (VALLADOLID)
  17. CAMPANIFORME DE RILLO DE GALLO (GUADALAJARA)
  18. CAMPANIFORME DE MOLINA DE ARAGÓN (GUADALAJARA)
  19. CAMPANIFORME DE TETAS DE VIANA (GUADALAJARA)
  20. CAMPANIFORME DE LA CUEVA DE LOS CASARES (GUADALAJARA)
  21. CAMPANIFORME DE PAULEJAS (BURGOS)
  22. CUENCOS CAMPANIFORMES CON DECORACIÓN SIMBÓLICA
  • AULA PREHISTÓRICA EN PEÑARANDA DE DUERO (BURGOS)
  • EL VASO DE LOS CABALLOS DE SANTORCAZ (MADRID)
  • VASO CARENADO DE LA NECRÓPOLIS DE HERRERÍA (GUADALAJARA)
  • LA CERÁMICA ARGÁRICA
  • REGISTRO ARQUEOLÓGICO DE 2025: COGOTAS I
  • CERÁMICA ROMANA DE TRADICIÓN INDÍGENA: CLUNIA
  • CERÁMICA VETONA, VACCEA, ARÉVACA Y CARPETANA
  • CERÁMICA SOTEÑA O DE SOTO DE MEDIANILLA (VALLADOLID)
  • CERÁMICA DE CAMPOS DE URNAS
  • CERÁMICA CALCOLÍTICA DE PORTUGAL

VILLAYERNOS - MONQUILLAS (BURGOS)


CAMPANIOFORME DE TABLADA DE RIDRÓN (BURGOS)




CAMPANIFORME DE QUINTANILLA DEL AGUA . PAULEJAS  (BURGOS)







CAMPANIFORME DE SAN FERNANDO DE HENARES (MADRID)



CERÁMICA DE QUINTANADUEÑAS - FUENTE CELAYA (BURGOS)



CERÁMICA DE POZA DE LA SAL


CERÁMICA DE PEÑARANDA DE DUERO






CERÁMICA DE PEÑA AMAYA (BURGOS)







CERÁMICA DE PEDRAJAS DE SAN ESTEBAN (VALLADOLID)





CERÁMICA DE MORADILLO DE SEDANO (BURGOS)



CERÁMICA DE MONTESA, SANTA FONT DE LA FIGUERA



CERÁMICA CAMPANIFORME DE MONASTERIO DE RODILLA (BURGOS)




CERÁMICA CAMPANIFORME DE FUENTE OLMEDO (VALLADOLID)



CERÁMICA CAMPANIFORME DEL YACIMIENTO DEL ACEBUCHAL (SEVILLA)





CERÁMICA CAMPANIFORME DE CELADA DE PEÑUELAS (BURGOS)




CERÁMICA CAMPANIFORME DE ALMENARA DE ADAJA (VALLADOLID)




CERÁMICA CAMPANIFORME DE RILLO DE GALLO


En el término municipal de Rillo de Gallo, en la comarca de Molina de Aragón , en una formación de areniscas rojas del Triásico Inferior conocida como "rodeno", se encuentra un abrigo formado por la erosión que ha sido utilizado frecuentemente como cercado para el ganado. 


En la zona central del abrigo y visibles desde una cierta distancia, aparecen unas figuras pintadas asignables, unas a un ambiente artístico del ciclo llamado levantino y otras al ciclo esquemático que se corresponden con un  hábitat calcolítico situado en la base de la pared rocosa que fue estudiado por los miembros del área de Prehistoria de la Universidad de Alcalá de Henares en los años 1986 y 1987. La excavación bajo el abrigo con pinturas apareció un interesante material cerámico, pero arrastrado y fuera de contexto fruto del reiterado uso ganadero del entorno.

Entre los hallazgos cerámicos campaniformes destaca la presencia de restos de crisol, uno con pico vertedero y restos de cobre al interior, y el hallazgo de un fragmento de cazuela de cazuela de boca muy amplia (34 cm. de diámetro) con decoración al interior. 

Un fragmento idéntico fue encontrado en la campaña del año siguiente y pudo pegarse con éste, lo que indica la enorme dispersión del material. Los motivos decorativos de estos fragmentos tienen muchos paralelos en todo el conjunto de cerámica Ciempozuelos. Algunos especialmente próximos como el fragmento con decoración al interior de un vaso del yacimiento de El Quemadero, en los alrededores de Madrid (Priego, María C.,-Quero, S.,1977,p. 154), o los varios ejemplos de la Cueva de la Mora, en Somaén, Soria (Barandiarán, I., 1975; Cajal Santos, N., 1981). 

Es interesante destacar que el especialista Rafael Garrido Pena en su tesis doctoral descarta que estos fragmentos correspondan a una cazuela sino a un vaso de almacenaje ya que sus medidas exceden  a las de la estandarización que hace de las cazuelas.

CAMPANIFORME DE MOLINA DE ARAGÓN

Rafael Garrido Peña en su tesis doctoral describe un fragmento de un cuenco campaniforme de estilo Ciempozuelos de 14´5 cm de pasta fina, bastante decantada, con escaso desgrasante silíceo y color negruzco hallado en superficie en un contexto no definible en "un lugar impreciso de las inmediaciones del Santuario de la Virgen de la Hoz, en un paraje agreste con enormes tajos de erosión e imponentes roquedales, en cuyas plataformas y abrigos se han hallado materiales arqueológicos, entre ellos éste."


Actualmente se halla en paradero desconocido.

Parece ser que fue publicado en 1955 por el arqueólogo soriano Teógenes Ortego Frias pero desgraciadamente no hemos podido consultar su publicación por lo que para su reconstrucción hemos seguido la descripción que hace Garrido Peña.

CAMPANIFORME DE TETAS DE VIANA

En 1988 el arqueólogo Jesus Valiente Malla publicó un informe sobre el hallazgo de un asentamiento campaniforme en el paraje denominado "Collado de las Tetas de Viana" en el que informaba del hallazgo de abundantes fragmentos cerámicos lisos y decorados, junto con algunas piezas de silex tallado. Todos los fragmentos decorados corresponden a alguna de las variedades del Campaniforme. Las pastas son de estructura foliar, característica de las cerámicas hechas a mano por el procedimiento de "estirar" el barro hacia arriba, posiblemente con ayuda de un molde. En los fragmentos se observan impurezas diversas: arena de cuarzo muy fina, caliches y materia orgánica calcinada en forma de motas de carbón. El color, tanto en el interior de las pastas como en las superficies, va del sepia al siena tostado.


La forma más frecuente es el cuenco de perfil continuo y galbo subesférico. Los bordes suelen ser apuntados de perfil recto, aunque no faltan los rematados en labios ligeramente exvasados, al parecer con la finalidad de crear un espacio mejor adaptado para recibir un tema decorativo al interior. Algunos bordes, por su dirección y grosor, pueden corresponder a formas distintas, concretamente a cazuelas o vasos acampanados.

En cuanto a las decoraciones, el repertorio de técnicas se reduce ala incisión o las impresiones, oblicuas o perpendiculares a las superficies, de punta de punzón.

Los esquemas decorativos predominantes consisten en una tanda de paralelas horizontales, al exterior, sobre la mitad superior o borde del recipiente, de la que parten, en dirección al solero, otras bandas semejantes. Al interior de los bordes aparecen también anchas franjas formadas por tandas paralelas de líneas quebradas, enmarcadas por series de vírgulas o puntos impresos.

Los fondos presentan al exterior esquemas decorativos de estrella, o bien las bandas de líneas incisas paralelas que se prolongan hasta el borde del ónfalo, donde se combinan con series circulares de vírgulas o puntos; estos esquemas dejan en reserva zonas triangulares o bandas quebradas.
Aquí se presenta el esquema decorativo reconstruido.

CAMPANIFORME DE LA CUEVA DE LOS CASARES

En 1973 el profesor Barandiarán excavó en la Cueva de Los Casares y halló abundante material lítico de atribución paleolítica junto con un interesante lote de fragmentos de cerámica realizado a mano e identificado en su día como perteneciente a niveles del Calcolítico campaniforme y de la Edad del Bronce. En este lote  aparecen dos tipos de piezas: unas cerámicas lisas y otras con decoración incisa.
Las cerámicas lisas presentan una cocción reductora con algunas de cocción mixta. En un porcentaje importante el tratamiento de las paredes es el bruñido y en menor medida el alisado, y por lo general presentan desgrasantes finos. Están representadas las formas más comunes: perfiles entrantes, rectos, ligeramente abiertos, globulares, cuenquiformes, etc.


CAMPANIFORME DEL YACIMIENTO DE PAULEJAS (BURGOS)

Reproducción de vaso campaniforme del yacimiento de Paulejas (Burgos) con decoración incisa en bandas de estilo Ciempozuelos

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LAS CERÁMICAS CON DECORACIÓN INCISA son fragmentos de estilo inciso "Ciempozuelos". Hay un fragmento del fondo de una cazuela decorada a base de triángulos incisos del tipo definido por Garrido-Pena como "en estrella". Además se documenta otro arranque de un fondo de cazuela con decoración interior a base de pseudo-excisiones de tendencia circular que quizá podría adscribirse a un momento más avanzado. Finalmente se puede identificar con claridad un cuenco, amén de otros dos posibles.

Cerámica con decoración a base de ungulaciones. Este tipo se da en un total de cinco piezas muy semejantes. Como es usual , la impresión se ha realizado en la zona superior del borde. Todos son ligeramente abiertos y pertenecen a recipientes globulares con cuello indicado, cuencos, o formas de perfil en "s". La cocción es mixta o reductora y en todos los casos las paredes presentan un bruñido intenso. Desde el punto de vista cronológico, este grupo de piezas puede encuadrarse en el bronce antiguo.

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