Gres sin decoración. A principios del siglo XX terminar una pieza de gres sin esmalte es algo que ya había hecho Delaherche y su círculo artístico, pero el gres sin decoración, sin esmaltes, sin relieves solo lo presentó Artigas. Igual que Carriès (1855-1894), Auguste Delaherche emprende la práctica del gres, hacia una nueva vía, renunciando a las decoraciones grabadas en la arcilla, como las de Ernest Chaplet (1839-1909), de quien había comprado el taller Parisino de la calle Blomet, en 1887. Principalmente preocupado por las relaciones entre la forma, el color y la materia, Delaherche privilegia las formas simples y robustas, inspiradas por la alfarería oriental, griega o rústica. Sin embargo, buscar obra suya sin esmaltes es dificilísimo. En la actualidad no se encuentran piezas suyas sin vidriado. En 1894, el artista deja París, donde no obstante sus obras siguen vendiéndose en varios depositarios, para instalarse definitivamente en el corazón del viejo país de los alfar...